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El reloj marca las dos de la madrugada. Es hasta esa hora cuando llega un poco de agua a los grifos de las viviendas en la comunidad El Dulce Nombre de Jesús, a cinco kilómetros al sur oeste del centro de la ciudad de Jinotepe.

“Cada ocho días tenemos que desvelarnos para almacenar, ya que en los grifos sólo durante una media hora sube el agua, y esta situación lleva un año”, narró a EL NUEVO DIARIO Francisco Baca, un poblador del lugar.

“Tenemos más de once meses de pedirle explicaciones a la delegación de Enacal-Carazo, no han resuelto el problema del daño de las válvulas en el pozo que está ubicado en la entrada al barrio, sobre la Carretera Panamericana, y hasta la fecha ni la cara han dado.

Cuando llegamos a la institución, el delegado Santiago Martínez nos responde con repugnancia, diciéndonos que ya aburrimos con lo mismo”, reclamó doña María Auxiliadora Vanegas.

“Los recibos de agua vienen puntualmente cada mes, pagamos hasta 300 córdobas, y ya no soportamos estar sin el líquido. Esperamos repuestas por parte de esta institución”, dijo la señora Katia Rodríguez.

Mientras en El Dulce Nombre de Jesús el agua es una odisea que enfrentan a diario los pobladores de esa zona, el equipo de EL NUEVO DIARIO constató una fuga de agua en el pozo localizado a la salida Jinotepe-Diriamba, en el barrio Santa Ana.

END buscó la versión de Enacal para conocer el porqué del problema de falta de agua en El Dulce Nombre, pero en dichas oficinas nos dijeron que el delegado de la institución no se encontraba.