Amparo Aguilera
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Las atenciones por quemaduras en el segmento infantil han disminuido en un 61 por ciento entre 2008 y 2009, en el Hospital “Fernando Vélez Paiz”, sin embargo, el subdirector de ese centro asistencial, Noel Larios, advierte que los padres de familia no deben descuidar a sus hijos en diciembre, mes en el cual se hace uso de pólvora en los hogares nicas.

De acuerdo con el médico, en 2008 contabilizaron en el hospital un total de 161 menores quemados.

“Hablamos de quemaduras por líquidos calientes en su mayoría, pues en diciembre de ese año sólo registramos 25 quemados por pólvora, cuyas edades oscilan entre los 5 y los 14 años primordialmente”, comenta.

Este año, en tanto, los niños y niñas quemados son 100.

“En noviembre se atendió a un niño de ocho años que se quemó con pólvora, a él le explotó el artefacto de pólvora en la manito izquierda, es lo que llamamos mano bomba o mano traumática, perdió un dedito, pero está evolucionando bien y saldrá del hospital en unos ocho o diez días”, comenta el galeno.

No hay pólvora “inofensiva”, dice médico

El doctor Larios especifica que esos casos son usuales en este mes, aunque las quemaduras que atienden son variadas y caras.

Por ejemplo, una quemadura de mano bomba implica un gasto, en un hospital o clínica privada, que ronda los 30 mil dólares.

“Es una atención bastante completa, que implica ir varias veces al quirófano, y operaciones de hasta cuatro horas, la quemadura es la más temida, porque siempre implica una amputación parcial o total”, explica. En ese contexto, el funcionario recomienda a los padres de familia no permitir a los menores el uso de pólvora.

“La pólvora en todo el sentido es nociva, no hay pólvora inofensiva, así que lo mejor es que los niños y niñas no la utilicen.

Con el fuego no se juega, como dice la campaña de prevención que impulsamos este año”, recalca.

“También aconsejamos a los papás y a las mamás, a los familiares adultos, no dejar que los menores anden en la cocina, ni que tengan acceso a líquidos calientes.

Éste es otro problema recurrente en el país, que se resuelve con ser más precavidos, con ser más cuidadosos con los niños. Es algo que está en nuestras manos”.