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Como parte del plan de emergencia gubernamental para enfrentar la sequía de esta temporada de verano, Ruth Herrera, presidenta de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, anunció que se construirá en los próximos cinco meses 50 mini acueductos que funcionarán con bombas de mecate en las zonas rurales.

Herrera lo anunció durante la inauguración del pozo La Nunciatura, en el popular barrio capitalino de Altagracia. Informó que ya están trabajando en zonas muy secas de Terrabona, Matagalpa y Teustepe en Boaco. En los próximos días los trabajos se dirigirán a San Pedro de Lóvago y Cuapa, en Chontales. Para esta primera etapa piensan invertir dos millones y medio de dólares.

En la segunda etapa se construirán los pozos de Nueva Segovia, Madriz, Estelí y Granada. En este último caso los acueductos funcionarán con bombas eléctricas y no de mecate, indicó la funcionaria.

A pesar del esfuerzo que realizan, a titular de Enacal adelantó que habrá comunidades donde las perforadoras no podrán entrar pues se ubican en lomas y los caminos son angostos. “Es importante que también se hagan obras para que cuando llueva podamos detener el agua, que se hagan pequeños embalses, represas, retenciones. Enacal estará entregando manuales para que los campesinos, pobladores, junto con las alcaldías puedan construir embalses que permitan infiltrar el agua, no dejemos que se vaya al mar, que se vaya por las corrientillas, porque si no se retiene no hay recarga de los acuíferos”, expresó Herrera.

Nuevo pozo

Sobre el pozo La Nunciatura, aseguró que beneficiará a un poco más de 26 mil pobladores del barrio Altagracia. Producirá un poco más de 800 galones por minuto y el costo de la obra es de tres millones y medio de córdobas, cuyos fondos salieron de la empresa y el Tesoro Nacional.

“Altagracia es de los barrios tradicionales que se quedaron sin agua por el crecimiento desordenado de los asentamientos y las conexiones que se hacían de manera artesanal. Vamos a hacer un aislamiento del microsector para que no se lleven el agua de Altagracia los barrios que están en las partes bajas”, manifestó ayer Herrera a los pobladores.

“Estamos contentos con esta obra, aquí el agua venía hasta las cinco de la tarde, pero ahora esperamos que tengamos el servicio casi todo el día”, indicó Juan Castillo, de 65 años.