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Sonidos como el del despertador o el tic tac de un reloj puede provocar insomnio a algunos o amargar el día a otros. Para Francine fue el instante mágico en su vida, que se repitió cuando también escuchó por primera vez el timbre del colegio.

Francine Mazzocchi Landero, de 17 años, presenta hipoacusia profunda bilateral, por lo que no podía escuchar ni articular palabras, pero con el apoyo de la organización italiana Pubblica Assistenza Paolina, ella y otras tres personas, viajaron a la ciudad de Imola, Italia, para ser intervenidas quirúrgicamente por diferentes padecimientos.

A Francine le hicieron un implante coclear, que le permite escuchar y hablar. “Francine está en terapia para adaptarse a los sonidos y pronuncia la mayoría de las palabras. Se puso contenta cuando por primera vez escuchó el timbre del cambio de clase en el colegio. Es un proceso lento y hay que tener paciencia”, comentó Karla Landero, mamá de la beneficiada.

Francisco Palacios que cuando salió del hospital sin sus miembros inferiores le parecía imposible. “En un accidente en El Guasaule hace dos años, perdí mis piernas”.

“Gracias a Alexis Argüello (q.e.p.d.) y a los doctores italianos que me llevaron allá, he vuelto a caminar y ahora soy taxista”, resaltó Palacios.

La ONG italiana apoya a personas con distintas enfermedades. “Somos un equipo de especialistas que realizamos intervenciones en los hospitales Militar y La Mascota. Las operaciones que no se pueden realizar aquí, las hacemos en Imola, Italia”, comentó el doctor Alessandro Di Silverio, Presidente de la organización.

Cuatro personas han viajado a Italia para ser operadas, entre ellas Francisco y Francine, al igual que Randal Lanzas y Julio César Lanzas, que gracias a la Embajada de Italia y a personalidades como el desaparecido Alexis Argüello, el ex alcalde Dionisio Marenco y los miembros de Pubblica Assistenza Paolina, han encontrado otro motivo para ser felices.