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Estos días, las personas que reciclan y viven en el vertedero La Chureca, de Managua, sufren aún más.

Los churequeros, a quienes la cruda realidad les ha impuesto tener que acostumbrarse al calor y al olor de la basura, hoy se quejan de que el humo está más fuerte que nunca.

Desde la entrada, casi no se ve el lugar donde los camiones depositan los desechos, y ahí, donde las personas escogen la basura, no se mira más allá de dos metros. Datos de la municipalidad establecen que cada día el vertedero recibe un mil 250 toneladas de basura.

Con la segunda fase del proyecto de España, el sitio donde echan la basura y donde se provoca más humo ha llegado muy cerca a las viviendas de unas 1,200 personas que viven en La Chureca.

El humo llega hasta aquí, donde tres mujeres están preparando su almuerzo. “Hace rato que el humo nos molesta, pero los últimos días es más fuerte. No se mira nada. Se ve aquí la pasada del humo”, dice Ana Pérez, una madre joven.

Hilma Silva, de 76 años, comenta que no puede dormir. Todo arde, los ojos, la garganta; se hace difícil respirar. Dice que “el humo lo está arruinando a uno”.

Médico confirma: “Humo envuelve la comunidad”
El médico Lesly Ruiz Gómez, responsable de “la casa base de salud”, única clínica en La Chureca, confirma que en los últimos días ha habido bastante humo y “que envuelve la comunidad”.

Dice que las consultas últimamente se han aumentado, que diario vienen más de cuarenta personas con molestias.

Él supone que hay más micropartículas que las personas respiran por los trabajos que se están haciendo con el proyecto español, removiendo la basura.

Una paciente que espera ser atendida dice que este año el humo es peor que nunca, “los últimos años no había los camiones haciendo polvo”, argumenta a manera de explicación.

El doctor explica que las molestias, en primer lugar, son las enfermedades respiratorias debido al
ambiente.

“La basura que se quema acá tiene muchos materiales tóxicos, porque a este botadero viene la basura de todo Managua: de los mercados, de las casas, de la industria, de los hospitales, todo hace que el ambiente sea totalmente tóxico”.

No hay protección mínima
Respirar este aire tóxico, a la larga, causa asma, bronquitis crónica, hasta Epoc (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica), explica el galeno.

Según el doctor Ruiz, se han hecho estudios que han revelado que muchas personas tienen plomo en su sangre. Al mover la basura no tienen ninguna protección.

Además, los churequeros trabajan sin mascarillas. “No han recibido educación para entender esta importancia”, lamenta, y dice que a la vez no tienen dinero para comprar las mascarillas.

El doctor Ruiz, integrante del Organismo No Gubernamental Funjofudess (Fundación de Jóvenes de Futuro Desarrollo Social Sostenible), se queja de que el gobierno casi no se ha preocupado por esta gente, inclusive el Minsa.

Se necesitaría más presencia de ellos. “Los únicos encargados de la salud aquí, constantemente, somos nosotros.” Ruiz demanda que ellos distribuirían las mascarillas gratis, pero que su ONG no tiene suficientes recursos económicos.

Huelga por el humo
Hace dos días, por el humo, realizaron una pequeña huelga en La Chureca. En la mañana no dejaban entrar los camiones, dice Rosa Aragón, quien se encontraba lavando su ropa a sólo unos pasos del sitio de la quema.

“Queremos que los del proyecto español nos ayuden para apagar las llamas con agua. Pero parece que no nos escuchan”, se queja Rosa.

¿Qué recrudece el humo?
Las causas de las llamas constantes en el vertedero son contradictorias. Según los churequeros, los fuegos se encienden cada vez que un camión deposita nueva basura.

Y los trabajadores del proyecto de España están convencidos de que el 90 por ciento de los fuegos están hechos por los mismos churequeros, para facilitar la busca de hierro y de metales.

Cualquiera que sea el origen del humo, la vida de los habitantes y de los trabajadores de La Chureca podría seguir igual de difícil por lo menos hasta el próximo julio o agosto.

Hasta entonces, “la segunda fase” del proyecto español continuará concentrado en esa misma área, comentaron trabajadores que se encontraban en el lugar.

Si los trabajadores están en lo cierto, entonces el lugar de recepción de los desechos seguirá estando a sólo unas pocas decenas de metros de distancia de las viviendas.