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El Procurador General de la República, Hernán Estrada Santamaría, fue señalado ayer de parcializarse y de violentar la Ley Orgánica de la institución que dirige, para favorecer a dos “compañeros”: Marcelino Guido Cruz, ex director del Sistema Penitenciario, y José Primitivo Rodríguez, en un problema de propiedad que perjudica a Delia Nancy Villalta Wehmeyer, denunciante norteamericana.

La propiedad en litigio está ubicada en Residencial Bolonia, actualmente ocupada por la Universidad Hispanoamericana (Uhispan), que la alquila desde 1998. Esta propiedad también fue ocupada por el ex presidente de la República Arnoldo Alemán Lacayo, cuando era edil capitalino, quien la entregó al Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic).

El proceso legal inició en 1997, cuando las perjudicadas denunciaron el caso ante la Contraloría General de la República, que en su resolución remitió el caso a la Procuraduría General de Justicia, para que realizara las acciones pertinentes, ya que la denunciante, junto a su hermana Sayonara Villalta, expuso que los demandados estaban en posesión del bien inmueble porque supuestamente se lo compraron a Bavinic por ser objeto de confiscación, pero en ese entonces ellas eran menores de edad y no las afectaba el decreto confiscatorio.

“No hubo pago”
Además, explicó la denunciante que el proceso de compra-venta realizado por Guido a Bavinic es anómalo, pues no hay constancia de pago por la propiedad. “El procurador Estrada no ha actuado apegado a la ley, más bien se ha parcializado violentando nuestros derecho a un juicio transparente, porque introdujo un escrito ante el Juzgado Cuarto Distrito Civil, solicitando expresamente que se dicte sentencia a favor de los demandados, con está acción está convalidando todas las anomalías”, expresó Villalta.

El escrito referido por la afectada fue introducido el 10 de enero de 2007 y dice: “… Que se reconozcan los derechos adquiridos por los compañeros Marcelino Guido y José Primitivo Rodríguez por ser legítimos beneficiarios de conformidad a lo que estatuye la Ley 278 (Ley de la Propiedad Reformada Urbana y Agraria) por ostentar documentos públicos de presunción legal que no admiten prueba en contrario, a excepción que haya mediado la mala fe, lo que no es el caso”, reza el documento firmado por el Procurador Estrada.

Ante este señalamiento, la PGR respondió a través de Rebeca Zúñiga, coordinadora de la oficina de atención a reclamantes estadounidenses, ya que este problema de propiedad es parte del Waiver, porque la denunciante es ciudadana estadounidense, quien aseguró que no hay parcialidad en el caso.

“No existe parcialidad en caso específico. La PGR da respuesta a todas las personas”, dijo Zúñiga.

“Asegurar derechos de beneficiados”
Al preguntarle por el escrito realizado por el doctor Estrada donde pide se resuelva a favor de los demandados, respondió que: “Los señores Guido ostentan documentos públicos de compra-venta que le otorga el Bavinic, y tenemos que asegurar los derechos de los beneficiados de la reforma social”. ¿Pero no hay recibo de pago por esa propiedad, según informe de Bavinic? “La escritura pública existe. No puede una instancia administrativa decir que es nula, sólo un juez, y el juez de primera instancia dictó una sentencia a favor de los señores Guido en 2008”, expresó Zúñiga.

El pleito legal por la propiedad inició en el Juzgado Cuarto Distrito Civil en 1998, por Acción de Nulidad Absoluta de Instrumentos Públicos de Contratos, Cancelación de Asientos Registrales y Restitución de Inmuebles, en contra de Marcelino Guido Cruz y José Primitivo Rodríguez Blandón. Después de 11 años, el caso se encuentra en Casación en la Corte Suprema de Justicia, ya que “el juez de primera instancia, obedeciendo el escrito del procurador Estrada, falló a favor de los demandados”, dijo la denunciante.

Este caso es uno de los tantos ‘estancados’ en la Sala Civil del supremo tribunal, que se encuentra sin fallar desde hace mes y medio, al no ponerse de acuerdo por los nombramientos internos y poder sacar los casos pendientes.

END intentó comunicarse con Marcelino Guido a través de teléfono convencional de su casa de habitación, según guía telefónica, pero nunca atendió llamada.