• |
  • |
  • END

Nueve niños verán una luz de esperanza en el ocaso de sus vidas esta semana, ya que la fundación Cirujanos de Esperanza (Surgeons of Hope), ha traído una brigada médica para efectuarles cirugías de corazón abierto en el Hospital “Manuel de Jesús Rivera”.

Mike Ushay, uno de los miembros de la brigada, explica que “es muy emocionante venir a un país como Nicaragua para trabajar con doctores y enfermeras en aras de construir un programa que ayude a los niños con enfermedades cardíacas. Esta semana haremos nueve operaciones”, asegura Ushay.

Capacitación

El otro aspecto de la visita es su carácter educativo, ya que impulsarán una capacitación intensiva a los médicos y enfermeras que laboran en el hospital. El doctor Gerardo Mejía, Director de este hospital mejor conocido como La Mascota, asegura que aunque tienen personal capacitado, necesitan mayor entrenamiento.

“Hasta el momento contamos con dos médicos graduados en México y en Bélgica, pero necesitan más práctica para mejorar sus habilidades. Este proyecto es una oportunidad para aprender de los mejores y en un futuro cercano, ser tan buenos como ellos”, explica.

El doctor Francisco Escobar, uno de los cirujanos cardiovasculares que participará en las capacitaciones, señala que esta jornada es una oportunidad para aprovechar los conocimientos de otros y salvar la vida de los niños.

“Lo bueno de estos intercambios es que se trae a un personal entrenado que puede enseñarnos técnicas nuevas, no sólo durante las cirugías sino posterior a éstas. Las capacitaciones no sólo incluyen a los cirujanos, sino a todo el personal involucrado con el paciente, desde enfermeras hasta intensivistas”, comenta.

Surgeons of Hope es una organización con sede en Nueva York. Tiene diferentes proyectos de capacitación alrededor del mundo y ha impulsado iniciativas en Senegal, Mozambique, Afganistán, Camboya y ahora Nicaragua.

200 de cada mil

Según el director del proyecto, el doctor Francois Lacour Gayer, la idea de venir a Nicaragua surgió tras un estudio pormenorizado en el que se descubrió que el país tenía grandes deficiencias en cuanto al tema de la cirugía cardiaca. “Descubrimos que Nicaragua es un país con grandes necesidades ya que 200 de cada mil pacientes con afecciones cardiacas necesitan cirugía de urgencia para salvar su vida”, asegura.

Vicente Yamilet Ruiz Valle, madre de María de la Concepción Fitoria Valle, una de las elegidas para una cirugía, explica que esta operación es una nueva oportunidad para vivir. “Mi hija nació con Tetralogía de Fallot, una enfermedad que no la ha dejado tener una vida normal. No puede correr ni jugar como los otros niños, siempre está cansada. Yo le agradezco a Dios y a los doctores que vinieron que la eligieran para recuperarle la alegría”, asegura emocionada.

En Nicaragua nace uno de cada mil con una enfermedad cardiaca. Una cirugía puede devolverles la oportunidad de tener una vida y dejar las limitaciones de su enfermedad en el pasado.