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Trigo y cereales son los cultivos más afectados por el cambio climático, por lo que el Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, está pronosticando un incremento en los productos básicos, y advierte de la necesidad de implementar políticas nacionales que protejan los granos, aseguró Gero Vaagt, representante del organismo en Nicaragua. Agregó que el incremento de los precios de los alimentos básicos no es un fenómeno exclusivo de Nicaragua, sino una situación mundial, por las afectaciones de sequías y lluvias que han tenido un impacto fuerte en los cultivos, en la crianza de los animales de corral y en el hambre a nivel mundial.

“Con los problemas actuales --en Nicaragua-- hemos visto problemas con la siembra de primera y de postrera, por lo que se necesita de una buena planificación, tal como ocurrió el año pasado, para compensar los efectos de la sequía. Tenemos que darle aseguramiento a los productos de postrera y que se fortalezca la producción nacional de apante”, dijo el representante de FAO en Nicaragua.

Indicó que este año la colaboración de su oficina a este país, representa unos 25 millones de dólares o 500 millones de córdobas, a través de varias contribuciones de países donantes y de los propios fondos de FAO, para invertir en el sector agropecuario.

Sin embargo, dijo que se esperan mayores inversiones en el sector agropecuario, y se estima al menos 55 millones solicitados por Nicaragua, lo que se conocerá a inicios de noviembre. Esto, sin incluir la respuesta de ayuda ante la problemática causada por las lluvias.

Más de 1 millón de nicas subnutridos
Vaagt comentó que según el informe FAO 2010 sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo, Nicaragua ha reducido “su número de personas con hambre, pero quiero decir que aún tiene una cifra alta, significando más de un millón de nicaragüenses están subnutridos”.

Según el último informe, en 1990 había un 50% de la población en situación de subnutrición, cifra que en 2005 se redujo al 25% y al 2007 llegó al 19%, lo que significa 1.1 millones de nicaragüenses subnutridos. La meta al 2015 es llegar la 0.5%.

A pesar de esto, nuestro país está en mejor posición que Guatemala, República Dominicana, Bolivia y Haití, que todavía tienen una tasa de subnutrición superior al 20%. Esto último según el estudio nacional de la Fundación Internacional para el Desafío Económico y Global, Fideg.

Helmut W. Rauch, representante de PMA en Nicaragua, dijo que al terminar la Guerra Fría, a inicios de los 90, se creía que los esfuerzos estarían dirigidos a luchar contra la pobreza, el hambre, la desnutrición y las enfermedades, sin embargo 25 años después constataron que la situación es más grave que antes, y las metas del milenio lo que tratan es eliminar el hambre en el mundo.

“La meta es ambiciosa, pero en nuestro entender muestra el camino, y que el destino tiene que ser diferente y erradicar la lacra de la desnutrición y para eso tenemos que unirnos. Y la desnutrición crónica infantil debe ser la punta de lanza, ya que sin la nutrición necesaria, la niñez no puede desarrollarse adecuadamente”, expresó Rauch.

Ariel Bucardo, titular del Magfor, argumentó que si estos fenómenos naturales no se vinieran dando, tal como ocurrió en los últimos años, seguramente los resultados en la lucha contra la pobreza y el hambre serían positivos.

“El año pasado fue la sequía, este año son las inundaciones. Algo que nos ha afectado los programas alimentarios y en especial la producción de los frijoles. El resto de los cultivos se están desarrollando bastante normal”, señaló.

El ministro comentó el aumento del precio del frijol, señalando que su poca presencia en el mercado no es más que un efecto de la demanda en el exterior y el libre mercado, que está fuera de las manos del gobierno.