• San José, Costa Rica |
  • |
  • |
  • END

Tal y como lo adelantó EL NUEVO DIARIO, el juicio contra Crucitas, la minería a cielo abierto que llegó a los tribunales por denuncias de ambientalistas, será prolongado y ayer entró en su segunda semana de debate, con la declaración de un ingeniero químico de la Universidad de Costa Rica, UCR.

El químico y profesor de la UCR, Orlando Porras, antes de iniciar había pedido al Tribunal Contencioso Administrativo no ser grabado por los medios de comunicación, pero los jueces se lo negaron.

En su declaración, aseguró que el proyecto minero no cumplió con las normas y requisitos impuestos por el Colegio de Ingenieros Químicos de Costa Rica.

“Son documentos anónimos, son documentos que para efectos del Colegio en su momento no cumplen los requisitos para ser tramitados en ese Colegio”, refirió Porras.

Lo que el ingeniero químico explicó es que los documentos en materia química usados por el Estado para otorgar la concesión minera a la transnacional canadiense Industrias Infinito, nunca fueron aprobados por el Colegio de Ingenieros Químicos, lo cual era obligado por ley.

Éste es uno de los argumentos usados por la parte demandante en el juicio, en busca de revertir los permisos que facilitarán a la empresa extraer oro en la mina.

El juicio entró en su segunda semana de debate. La primera terminó con una prolongada declaración de 18 horas de la ex regente ambiental Sandra Aredondo, que concluyó a la 1:30 de la madrugada del sábado.

Arredondo, en su intento por defender a Industrias Infinito, se contradijo al momento de ser cuestionada sobre el aval otorgado por la Secretaría Técnica Ambiental, Setena.

Primero declaró que Setena exigió un nuevo estudio de impacto ambiental y luego, que “no era necesaria una reevaluación, porque el uso es el mismo; la mayor parte del proyecto no sufrió modificaciones, no era necesario un nuevo estudio”.