•   San José, Costa Rica  |
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El único joven que se mantenía en huelga de hambre frente a la Presidencia de Costa Rica contra el proyecto minero Crucitas depuso la protesta por razones de salud, mientras en el juicio en el Tribunal Contencioso Administrativo, el abogado de la empresa irrespetó a los jueces.

El retiro de Andrés Guillén, de 21 años, tras 600 horas de huelga de hambre, puso fin a una lucha iniciada por 14 personas el 8 de octubre frente a la Casa de la Presidencia, pero que encontró la indiferencia de la mandataria Laura Chinchilla y de su gobierno, quienes no accedieron a la petición de derogar un decreto que avaló la inversión.

El grupo de 14 huelguistas fue disminuyendo con el paso de los días por razones de quebranto en la salud de los participantes, hasta que la mañana del lunes sólo ayunaban Guillén y David Rojas. Este último debió abandonarla horas después por sufrir problemas en el riñón, deshidratación y gastritis.

Por su parte, el abogado de la empresa Infinito Gold, Sergio Ávila, increpó a los jueces, al acusar al Tribunal de un aparente trato indigno, humano y cruel con una testigo. Ávila se refirió a que el Tribunal ordenó capturar a la testigo Sonia Espinoza para que asistiera al debate, quien tras reiteradas solicitudes se había negado a declarar en el juicio.

Pero la crítica del abogado de la empresa fue tardía, dado que el incidente ocurrió hace unas tres semanas, al iniciar del juicio.

El juicio contra Crucitas se encuentra en la etapa final. El Tribunal tiene pendiente una visita al proyecto para corroborar si un camino público fue cerrado o desviado como parte de las obras de la empresa, potestad que sólo le compete a la Asamblea Legislativa.