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El proceso de prueba de los primeros 100 medidores del servicio de energía eléctrica que presta Gas Natural Fenosa, ayer inició dos horas después del horario previsto, pues las cuadrillas de dicha empresa llegaron tarde pero con disposición de trabajo. Los usuarios se llevaron la mejor parte en el primer día de inspección, pero faltan 89 más para terminar esta jornada que ha encontrado resistencia en cada inmueble visitado.

A las siete de la mañana, los operarios del Instituto Nicaragüense de Energía, INE, ya estaban listos con sus equipos y cuadrillas para salir rumbo a las instalaciones de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, el punto de concentración que se había fijado para que todas las partes estuvieran a las ocho de la mañana.

Los operarios del INE llegaron a la UNI media hora antes del horario indicado, donde ya estaban listos los técnicos de esa universidad bajo el mando del docente Julio Noel Canales, responsable de dirigir toda la auditoría. Casi al mismo tiempo aparecieron los miembros de los tres organismos de defensa de los consumidores que participan en dicha prueba.

Consumidores listos

“Estamos todos y listos para empezar”, dijo uno de los miembros del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), bajo la mirada atenta de los representantes del Movimiento de Consumidores en Acción, MCA, y de la Asociación de Consumidores de Masaya, Acodema.

El reloj marcó las ocho de la mañana y en la Avenida Universitaria, afuera de la UNI, los participantes en esta prueba observaban con inquietud una concentración de estudiantes que crecía a cada minuto. “Es la marcha por el río San Juan que ya estaba organizada desde hace días”, aclaró uno de los alumnos, tratando de calmar la curiosidad de varios.

Ellos querían salir de inmediato a hacer su trabajo para evitar que esta concentración les obstaculizara el paso, pues ya tenían las direcciones de los sitios que iban a visitar y los vehículos estaban listos. Sin embargo, Canales les aclaró que faltaban las cuadrillas de Fenosa y “hay que esperar, no podemos trabajar solos”, decía en tono bajo.

Quejas contra Fenosa

Media hora después, el reclamo de los participantes fue mayor. Muchos se quejaban de haber despertado en horas de la madrugada para poder cumplir con el horario acordado, “y no es posible que ahora nos atrasemos por unos pocos”, decían varios miembros de los consumidores.

Las cuadrillas de Disnorte-Dissur, las distribuidoras de Fenosa, no aparecían y el reloj seguía marcando. Para calmar los ánimos, Canales llamó a las 70 personas presentes y les pidió entrar a un aula de clases de la UNI, donde les impartió la última charla de capacitación y les entregó un pequeño refrigerio.

El docente anunció que todo el equipo de trabajo ayer debía completar la inspección de 150 medidores, es decir, 15 por cuadrilla, “más cinco adicionales por si acaso nadie los recibe en la casa o no quieren colaborar con la inspección”, estimó.

10 cuadrillas

Los 10 grupos que fueron organizados en ese momento, fueron advertidos de la presencia de los medios de comunicación. “Van a andar los periodistas por ahí, así que pónganse las pilas, así que no olviden la disciplina, la organización, la responsabilidad y sobre todo, nada de discusiones”, les indicó Canales.

Canales y otros docentes de la UNI, fueron evaluando uno por uno todos los grupos conformados por siete personas, a quienes les fue entregada una lista con las direcciones y nombres de los clientes de Fenosa que visitarían, para revisar su medidor.

Salieron del salón con más paciencia, y en eso ayudó mucho la música que empezó en los altavoces de la marcha por el río San Juan, la que empezaba a organizarse en la calle.

Para disfrutar su refrigerio, algunos se acomodaron en las bancas o la cuneta de la rotonda que existe en la entrada de las instalaciones del Recinto “Simón Bolívar” de la UNI. Los conductores de las cuadrillas del INE lo disfrutaron más. Intercambiaban opiniones acerca de los universitarios y de los diferentes empleados de entidades públicas que identificaban en la calle, en la marcha.

Alguien tomó el micrófono y en los altavoces empezó a gritar consignas en defensa de la soberanía nacional, reclamando el río San Juan. Algunos ya se habían olvidado de la prueba de los medidores y observaban lo que sucedía en la marcha, detrás de aquella malla que los separaba de la calle.

Y al fin llegaron

En los mismos parlantes se escuchó una voz decir: “compañeros… nos vamos. Empezamos la marcha”. Fue en ese momento que muchos volvieron a ver su reloj y, casi al mismo tiempo, apareció la camioneta Toyota Hilux del Grupo Disnorte- Dissur. Eran las nueve y 35 de la mañana.

Canales se mostró más calmado pero decía que faltaban tres cuadrillas de Fenosa, las que llegaron 10 minutos después. La prueba finalmente empezó tres minutos antes de las diez de la mañana, cuando se despachó la primera cuadrilla con todo el personal completo. Fue la camioneta color champagne Nissan Frontier, que luce el número 21 y es propiedad del INE.

Un equipo de EL NUEVO DIARIO siguió este vehículo que muestra la placa M 094-670, el que se detuvo cerca de la Librería Hispamer, en Reparto San Juan. El primer objetivo de la inspección fue una residencia ubicada frente al Hotel El Almendro, localizado en el costado noreste de la Universidad Centroamericana.

Primera prueba, primer portazo

Un estudiante de la UNI se bajó del vehículo y explicó el motivo de su visita a uno de los residentes, quien atendió con bastante amabilidad pero le cerró el portón de hierro con ímpetu al observar la presencia de periodistas. “No quiero cámaras aquí, mejor váyanse”, manifestó un señor muy enojado.

Ese medidor fue descartado de inmediato por la cuadrilla, cuyos integrantes decidieron buscar entonces el segundo objetivo, el aparato que tiene instalado en su casa el señor Miguel Sirias, quien habita en el barrio La Habana, de la Rotonda Santo Domingo una cuadra y media al sur.

Sirias no se encontraba en la vivienda, pero su esposa accedió a que se realizará la inspección y todo el equipo bajó sus herramientas con entusiasmo, dispuestos a realizar sus labores.

Engel Carrasco, estudiante de la UNI, colocó el aparato de medición en la vivienda. Lo tuvo que hacer dos veces porque las medidas no salieron como esperaba en la primera ocasión. “No había colocado los datos del medidor. Cada vez que da dos veces el pulso, el equipo empieza a medir, y nosotros con estas mediciones vamos a hacer un informe”, explicó.

Aparato marca más

Pastora Figueroa, Fiscal del Indec, expresó que a pesar de la capacitación previa los nerviosismos fueron evidentes, pues hubo discrepancias en los números que marcó el aparato verificador durante las mediciones. “Este medidor dio un promedio general de 1.62 por ciento, lo que indica que está dentro del rango”, señaló.

Figueroa explicó que eso significa que dicho medidor está marcando 1.62 por ciento por encima de lo que realmente Fenosa está entregando en energía, sin embargo, dicho porcentaje es “aceptable”, porque el margen de error permitido a los medidores es de dos por ciento en estas pruebas.

“Como máximo puede estar midiendo hasta dos por ciento de más o de menos, y ese error es aceptable. Si el número se sale de ese rango entonces ya tiene problema”, agregó.

Este mismo resultado se observó en dos pruebas más que pudo presenciar EL NUEVO DIARIO. Los directivos del INE ayer por la tarde informaron que la misma evaluación se estaba realizando en los sectores de Bolonia, El Recreo, Batahola Sur, Altagracia, Altamira, Villa Fontana y San Judas.