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Intransitables. Así se encuentra la mayoría de las calles del Anexo a Villa Libertad y del Anexo a Villa Venezuela, ambos del Distrito VII de la capital, donde sus pobladores se declaran “sandinistas”, pero señalan que habrían preferido no votar en las últimas elecciones municipales de haber sabido que no les iban a cumplir la promesa de asfaltar y adoquinar sus vías.

Sara Reyes, miembro del Consejo del Poder Ciudadano del barrio, dice sentirse “resentida”, pues asegura que la zona ha sido símbolo de todos los candidatos sandinistas, quienes prometen el mejoramiento de las calles pero eso sólo queda en ilusiones.

“Son promesas que el viento se las lleva. La última vez que las autoridades de la alcaldía vinieron, nos dijeron que iban a reparar cuando pasaran las lluvias, pero ya otra vez estamos en verano y nada; tenemos 19 años de vivir aquí y somos marginados, nadie nos escucha y las calles cada día se ponen peor”, señaló Reyes.

Una de las consecuencias de la total destrucción de estas calles, es que los conductores de camiones repartidores y taxis no ingresan ya que tienen miedo de quedarse pegados, explicó.

Incluso, la delincuencia ha visto en estas calles las mejores vías de escape, ya que según Reyes, las patrullas policiales aunque hacen el mejor de los esfuerzos se quedan a medio camino porque las piedras y los zanjones les limita la circulación efectiva durante la persecución.

Autoridades cambian, pero calles siguen igual

Asimismo, mostró indignación ya que señala que la comuna ha ido inaugurando calles que no son tan viejas en los barrios aledaños como Villa Venezuela, Sol de Libertad y Lomas de Guadalupe, y que esta zona está olvidada. “Suba quien suba al poder o baje quien baje, aquí siempre están las mismas calles”, agregó la coordinadora.

Hazel Martínez, precisó que el coordinador del CPC del barrio ha ido a dejar varias cartas a la comuna, pero nunca recibió respuesta, salvo en una ocasión que las autoridades de la alcaldía le señalaron que llegarían a “raspar” la calle, pero los pobladores no aceptaron porque eso iba a dañar la tubería de agua potable que se encuentra enterrada superficialmente.

“Una vez iba a venir la alcaldesa pero nos dejó burlados, porque según se nos dijo se había enfermado, ni siquiera mandó a un representante para que escuchara y viera los problemas que hay aquí”, agregó Martínez.

En la zona hay un cauce que divide el Anexo de Villa Libertad con el Anexo a Villa Venezuela, y aquí se construyó un dique para evitar que las corrientes inundaran las casa aledañas, pero la potencia del agua se pasó llevando las paredes del cauce que aún son de tierra, dejando sin patios y casi en el aire las paredes de algunas viviendas de ambos barrios.

Mucho dinero y malos trabajos

Este año la comuna capitalina ejecutó varios proyectos pero tuvieron una vida útil de meses, debido a las fuertes precipitaciones que cayeron y dañaron los trabajos en su totalidad.

Entre esos proyectos dañados se encuentra el cauce antes mencionado, que fue construido a fines de 2009 y que ha sido reparado en dos ocasiones.

En 2008, la comuna destinó un millón 650 mil córdobas para la segunda fase de construcción de drenaje pluvial y obras complementarias. Ese año no se comenzó el proyecto sino hasta mediados de 2009, pero con las lluvias de este año lo que se hizo quedó destruido; no obstante, se destinó otra jugosa partida de un millón 500 mil córdobas y la condición del cauce es la misma.

En el anteproyecto de ALMA presentado para 2011, la prioridad es la reparación y asfalto de calles de tierras, entre los que se ubica este barrio.