•  |
  •  |
  • END

Los pobladores del barrio Villa Israel, ubicado en el Distrito VI de Managua, se quejaron pues tienen varios años de solicitar los servicios de agua potable, energía eléctrica, drenaje pluvial y calles asfaltadas. A esta queja se sumaron sus vecinos de Villa Reconciliación, ya que las corrientes de aguas negras se extienden por las calles. En la calle principal que conduce a residencial Praderas del Doral y Villa Israel, un rótulo de la Alcaldía de Managua recibe a los visitantes anunciando que en dicha zona se han invertido 42 millones 797 mil 722 córdobas. Los vecinos, sin embargo, no creen que esa suma se haya ocupado en su totalidad en la construcción de un puente peatonal y un puente vehicular, el cual ha sido reparado dos veces y su base continúa en el aire.

Dora María Barquero señaló que en los 15 años que tienen de habitar en el barrio, lo único que ha visto es que antes del invierno llega un tractor a raspar la calle, para que no se acumule el agua de lluvia y de los lavanderos.

“Aquí todo el año pasa el agua empozada porque no hay aguas negras, sólo en promesas se fue ese proyecto. Ni modo, nos hemos tenido que acomodar y al no tener salida el agua sale a la calle, por eso siempre está fregada”, señaló Barquero.

La única salida del agua es un cauce que está cruzando Villa Canadá, pero, los vecinos, para evitar que se les inunden sus casas, han puesto retenedores de velocidad para que el agua no llegue donde ellos y se quede en los límites de Villa Israel.

Tampoco hay agua ni luz

Franklin Pravia, vecino de este sector, explicó que otro de los problemas es que no cuentan con el servicio de agua potable ni de energía eléctrica. Los ejecutivos de Gas Natural Fenosa y de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, les han prometido la inspección pero jamás llegan.

“Aquí la gente ha comprados sus tubos y ha metido el agua, pero sólo en la noche hay agua y si es la luz, entre todos se juntó para comprar tres transformadores y poner los cables. Aún así se va, o viene muy fuerte y quema los aparatos. No sirve la energía y cuando se friega el cable andan pidiendo en el barrio para repararla”, afirmó Pravia.

“Ni hormigón han regado en las calles, todas son de tierra y de lodo. Casi siempre viene el Minsa por el montón de zancudos. La vez pasada hubo varios casos de dengue hemorrágico, pero aún así no vienen a repararlas. Reyna Silva, otra vecina de la zona, manifestó que el coordinador del CPC no se moviliza y eso que la mayoría son sandinistas, expresó.

Quieren reparación

Otro de los barrios del Distrito VI en donde no se han reparado las calles es Villa Reconciliación, en cuya vía principal se extiende un río de aguas negras, el cual se ha convertido en la manzana de la discordia, ya que hay pobladores que han rellenado la zanja con tierra, pero otros llegan con palas a quitarla, ya que aducen que limita la libre circulación del agua.

“Solo viene el tractor a raspar, nos dijeron que iban a poner la tubería de aguas negras, que ya estaba el proyecto, pero lo seguimos esperando. Me voy a morir y nunca van a componer la calle”, externó Gladys Valdez, quien habita cerca de la entrada a este barrio.