•   Corresponsal de Ciudad Sandino  |
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Pobladores de la comunidad Bella Vista en Ciudad Sandino, están descontentos con las autoridades de la alcaldía municipal, ya que desde hace más de seis meses la alcaldesa Cecilia Altamirano prometió mejorar las calles en ese lugar.

Más de cuarenta familias permanecen a orillas de un barranco, que además funciona como basurero.

Varias casas están en las faldas de un cerro que ha tenido varios derrumbes y en dos ocasiones ha soterrado a animales domésticos, incluyendo el caballo que utilizaba para realizar su trabajo uno de los pobladores.

Ángela Gutiérrez, una de las lugareñas, manifestó su incomodidad y preocupación por la ubicación en que está su vivienda y dijo: “La alcaldesa prometió que nos iba a reubicar, eso fue hace más de seis meses y aún seguimos esperando, como pobladores exigimos que tome en cuenta nuestra situación a la hora de aprobar el presupuesto comunal”, dijo Gutiérrez.

Pagan por reubicación
Como ella, hay muchas personas más que han pagado el costo de reubicación, tal es el caso de 12 familias de la misma zona que compraron una manzana de tierra en un lugar menos riesgoso, a pesar de estar aislado de las instituciones de servicios públicos.

“Nosotros estamos costeando gastos que la alcaldía debería pagar, como jamás nos dieron respuesta decidimos comprar una manzana de tierra y la dividimos para poder estar seguros, aunque por estar pagando esta deuda no comamos.” afirmó Denis Valdivia, quien encabeza la Junta Comunal de la zona.

Expuestos a enfermedades
Los riesgos de los habitantes de Bella Vista y barrio La Arenera se extienden cada vez más, tomando en cuenta las deficiencias en el sector Salud, beneficio del cual se les ha privado desde que se establecieron en esos lugares hace año y medio.

Los lugareños manifestaron que cuando el problema de la leptospirosis, en una ocasión llegaron brigadistas de salud y les aplicaron una dosis de medicamento para combatir la infección y les prometieron pasar a los ocho días para aplicar otra dosis, sin embargo, los siguen esperando.

“Los del Minsa vinieron una sola vez y aunque por lo menos ocho personas nos enfermamos con vómito y fiebre, nadie volvió por estos lugares”, manifestó William Castro.

Infantes no tienen un centro de estudio
Pese al aislamiento de quienes habitan los dos barrios antes mencionados, los más perjudicados son los niños, dado que más del 80% de los niños del lugar carecen de un centro de estudio, tomando en cuenta que el colegio más cercano queda a dos kilómetros y deben cruzar un tramo de carretera peligroso.