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El presidente Daniel Ortega calmó a centenares de ancianos que el año pasado se plantaron en varias ocasiones en los alrededores de su casa-partido-despacho presidencial, al anunciarles que les regalaría un bono de mil córdobas mensuales. En ese momento los viejitos aceptaron, pero el efecto de la dádiva ha pasado y anunciaron que mañana realizarán una marcha que tocará a tres importantes instituciones del Estado.

Porfirio Ramírez García, Presidente de la Unidad Nacional del Adulto Mayor, UNAM, dijo que a pesar de que aceptaron el bono, nunca han renunciado a ver cumplida su principal demanda: conseguir una pensión reducida para centenares de sus afiliados que no completaron las 750 cotizaciones exigidas por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Es por ello que mañana los ancianitos agrupados en la UNAM marcharán hacia las instalaciones de la Asamblea Nacional, para demandar a los diputados que aprueben la personería jurídica de la organización que han creado, ya que cuestionan que los parlamentarios han estado por más de dos años boleándolos.

Siguen visitas al INSS

Luego se dirigirán al edificio del INSS central, donde presentarán a una nueva asociación de ancianos que tienen como denominador común, el haber cotizado menos de 250 cotizaciones.

“Estas personas cotizaron para el INSS y lo más posible es que tengan más de 250 cuotas, pero por la forma en que la institución ha venido levantando información de las cotizaciones de las personas afiliadas, esos registros no se ajustan a la realidad, porque muchas personas trabajaron muchos años y no aparecen esas cotizaciones, por eso vamos a solicitar para ellos una revisión del historial laboral”, señaló Ramírez.

De no lograr la pensión reducida, los adultos mayores gestionarán que les den asistencia médica y aparatos que faciliten su movilización. Finalmente, si no consiguen ninguno de los beneficios anteriores, exigirán al INSS que les regrese el dinero que cotizaron.

Enemecio Osorio Ruiz, quien trabajó para una hacienda, cuenta que “48 años estaba cotizando mi seguro social, pero sólo me sacan 479 cotizaciones. ¡Me están robando! Y ahora no recibo nada, ni bono, ni paquete, nada. Por eso estoy luchando por la pensión reducida”.

“Bono-regalo” no ha sido para todos

El “bono-regalo” del mandatario calmó a algunos, pero hizo impacientar a otro centenar de adultos mayores que no recibieron la regalía. La última parada de los ancianos será la casa-partido-despacho presidencial, donde pedirán a Ortega que amplíe el bono y lo haga llegar a todos los afiliados de la UNAM.

En noviembre de 2010 sólo recibieron la ayuda 2 mil 400 ancianos.

“Hay muchos adultos que tienen 500 ó 700 cotizaciones y no están recibiendo el bono, entonces necesitamos que se les dé cobertura. Tenemos como mil 500 personas que no lo están recibiendo porque la Presidencia puso un límite para dar el bono”, explicó don Porfirio.