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La población riosanjuaneña salió de sus casillas el pasado domingo pues el servicio de energía eléctrica experimentó unos 30 apagones, los que se extendieron a la mañana de ayer. La queja generalizada llegó hasta las oficinas de Dissur, cuyos funcionarios explicaron que las últimas ráfagas de viento les han causado graves problemas en “circuitos críticos”.

Rita Isabel Maradiaga, quien renta uno de los kioscos del Malecón Turístico, pidió al gobierno que revise lo que está pasando con el servicio que presta la Distribuidora de Electricidad del Sur, Dissur, pues está pésimo en esa zona desde el domingo.

“Además de dar un mal servicio, nos cobran facturas exageradas e injustas”, dijo Maradiaga, quien se quejó de la factura que dicha firma le ha enviado en los cuatro meses que tiene de compartir módulo con otra comerciante, Juanita Peña.

El primer mes le cobraron 1,700 córdobas, el segundo mes el monto fue de 3,000, en la tercera factura le llegó a 3,082 córdobas, y el último recibo es por 4,572 córdobas.

Suben costos operativos

Iván Florián, gerente autorizado de Movistar en San Carlos, Río San Juan, lamentó que los costos operativos se eleven con estas incidencias, porque ante la falta de energía tienen que activar las plantas de emergencia.

El abogado y propietario de una línea de farmacias, Flavio Fonseca Salmerón, calificó la situación energética como “insoportable”, pues, a su juicio, Fenosa raya en la “irresponsabilidad, pero es muy responsable para cobrar y aplicarte el alicate si un mes no se paga”.

Detalló que el domingo se reportaron apagones cada tres, cinco o 15 segundos, y el sistema eléctrico parecía instalación navideña ante tantas intermitencias. “Lo peor del caso es que no hay quién responda por los artefactos dañados”, indicó.

Daños en equipos

Y es que Denis Ortega, propietario de un pequeño Cibercafé, fue víctima de los constantes apagones, pues se le dañó un equipo que había comprado el 12 de diciembre pasado y ahora no hay quién responda en la zona.

Don Carlos Matamoros Garay, a sus 80 años, resintió el hecho de que si falla la energía tampoco hay agua, y que el alcalde debería hacer gestiones para que se garanticen los servicios básicos. “Estamos tomando agua de la playa, como tiempo atrás. Deberían contar con plantas de emergencia para que no falte el servicio de luz y agua”, sugirió.

Los comerciantes recordaron que para los próximos días está programado el lanzamiento de la promoción turística de Río San Juan, y lo que más demanda la población es resolver la crisis energética.

En las oficinas de la empresa, el personal no está autorizado a dar declaraciones, y el responsable de operaciones, Óscar Chamorro, se limitó a decir que el problema es en la subestación de San Miguel, y que desde el sábado las cuadrillas están trabajando en solucionarlo.

Jorge Katín, Gerente de Comunicación de Fenosa, explicó que, efectivamente, hubo incidencias el fin de semana en esta zona y otras más, ya que la tradicional temporada de vientos se instaló y está afectando el tendido drásticamente. Señaló que se trata de uno de los circuitos más críticos del país, ya que las líneas de transmisión no se extienden hasta este punto a la par de la carretera, sino que llegan por montañas.

Se necesita solución de fondo

“Son pequeñas o leves fallas, pero cuando hay una, tenemos que enmontañar las cuadrillas hasta encontrarla y repararla. El tendido les llega desde Acoyapa o San Miguelito, pero la ruta siempre es la misma, por montaña, y eso dificulta que se logre llegar rápidamente”, indicó.

Explicó que las cuadrillas ayer por la tarde lograron estabilizar el servicio, luego que se instalaran dos interruptores alternos, “pero esa no es una verdadera solución. Aquí se tiene que rehacer el tendido a la par de la carretera y crear por lo menos una subestación más. Se necesita una respuesta de fondo con ayuda del gobierno y de los organismos financieros, para brindar un servicio de calidad en la zona”, indicó.