Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

Una vez más el gremio de galenos debe enfrentarse a un nuevo caso de “negligencia médica”. En esta ocasión, la víctima fue el asesor jurídico del movimiento de Deudores del Norte, conocido como el movimiento no pago, Omar Abiel Rodríguez Blandón, quien murió después de más de un mes en coma por supuesta mala práctica médica.

Omar Abiel era el nombre del licenciado en derecho y asesor jurídico del los No Pago, quien el 25 de noviembre del año pasado sufriera un accidente acuático al chocar dos pangas entre Bluefields y la barra, al ser invadido el carril de la panga en la que se movilizaba el ahora fallecido.

Como consecuencia del accidente, Rodríguez sufrió múltiples fracturas en el rostro, por lo que fue trasladado de emergencia al Hospital “Roberto Calderón”, donde el 26 de noviembre le practicaron la primera operación maxilofacial, de la cual salió exitoso, y comenzó a recuperarse a la espera de la segunda operación en los pómulos, la región nasal y la parte frontal, la que se realizaría ente el 27 de noviembre y el 6 de diciembre.

Estaba totalmente lúcido

Según los familiares del paciente, él estaba consciente, orientado, su lenguaje era fluido y caminaba por el hospital, a tal grado que pidió que si lo iba operar el especialista se dejaría, de lo contrario que mejor lo dejaran como estaba.

Llegó el fatídico 6 de diciembre, y a las once de la mañana fue ingresado al quirófano del Hospital “Roberto Calderón”, a una operación que como mucho debería durar tres horas, pero pasaron las horas y los familiares no sabían nada del paciente. Eran las once de la noche y nada, por lo que la esposa de Rodríguez ingresó a la sala de operaciones a preguntar por su marido. Los médicos le manifestaron que pronto iba a salir, que sólo se habían presentado algunos problemas, según aseguran los familiares del paciente.

Trasladado al “Lenín Fonseca”

A la una de la madrugada, en una camilla, los médicos sacaban a Rodríguez del hospital, ya que no le habían comunicado nada a ninguno de sus familiares, por lo que la esposa del paciente logró colarse en la ambulancia, y hasta entonces se dio cuenta de que lo llevaban al Hospital “Lenín Fonseca” en estado inconsciente.

Un mes y tres días estuvo en coma en ese hospital, y los médicos de este centro hicieron lo humanamente posible por salvarlo y enmendar lo que la familia califica como negligencia por parte de los médicos del “Roberto Calderón”, pero Omar falleció a las 12:15 de la madrugada del ocho de enero.

Interrogantes y silencio oficial

Los familiares del asesor jurídico del Movimiento No Pago aseguran que sobre la muerte de Rodríguez se tejen una serie de interrogantes y especulaciones por el hermetismo con que el “Roberto Calderón” trató el caso. Se habla de que quien tenía que operarlo no lo hizo y se puso a practicar la operación a los médicos residentes que no tienen ninguna experiencia; se habla de que no previeron la seriedad de la operación, y que durante ésta, el paciente se les despertó y tuvieron que aplicarle más anestesia, saturándolo de la misma; se habla de que por la impericia de los que estaban practicándole la operación, una de las astillas de un hueso le perforó el cerebro, provocándole un sangrado interno, al grado que tuvieron que abrir un dreno en el cerebro para sacarle la sangre acumulada.

Sus familiares, así como los miembros del Movimiento de Deudores del Norte, exigen a las autoridades de Salud, a la Policía Nacional --específicamente al Distrito Cinco, donde se interpuso la denuncia--, y al Ministerio Público, para que se hagan las averiguaciones del caso de manera pormenorizada. Ellos hablan de un paciente más que entra caminando a una sala de cirugía de un hospital o clínica y sale hecho cadáver.