•   ISLA DE OMETEPE  |
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El temor a una erupción del volcán Concepción,  motivó a la organización  internacional “Nuestros Pequeños Hermanos”, a salir  de la Isla de Ometepe y asentarse en Jinotepe junto con los más de 300 niños y adolescentes  de alto riesgo que se  albergaban en la casa-hogar, donde les brindaban  alimentos, educación integral, atención médica y psicológica, actividades deportivas, religiosas y recreativas.


Yáder Rayo,  Director de la casa-hogar, ubicada en la comunidad de “San Lázaro”, del municipio de Moyogalpa, confirmó que las posibilidades de una erupción del volcán Concepción, hicieron que los directores de la organización NPH, decidieran trasladarse al kilómetro 59½ de la carretera Jinotepe-Nandaime, “porque también, había temor de familiares de los niños y adolescentes que se albergaban en la casa-hogar, y sobre todo en 2010, cuando los medios de comunicación alarmaron a la población al  informar de las actividades sísmicas del volcán”.

 

Incremento de gastos
Rayo dijo que otra razón que tomaron en cuenta para salir de la Isla de Ometepe, fue el incremento en los gastos que se tenían que hacer en la casa-hogar, tras señalar que tenían que estar trasladando la alimentación de los internos y del personal que se encarga de brindar educación y salud a los niños y adolescentes; y en este sentido explicó que los costos van en aumento.


Reveló que NPH abrió operaciones en  la Isla de Ometepe en 1996, y aseguró que en estos 14 años han rescatado a unos mil niños y adolescentes que deambulaban por las calles, o bien eran huérfanos o niños abandonados quienes egresaron del albergue convertidos en jóvenes que ahora sirven a la sociedad en diversas actividades, ofrecen sus servicios profesionales o bien demuestran las capacidad y destrezas aprendidas en carreras técnicas.


En la actualidad habían albergados 343  niños que oscilan entre siete y 18 años, éstos ahora tendrán como nueva residencia Jinotepe, y de acuerdo a Rayo, los niños son originarios de diferente parte del país.

 

No abandonó calor de la casa-hogar
Rayo, originario de Matagalpa, es un claro ejemplo de los frutos que ha dejado el proyecto de NPH, ya que fue internado en la casa-hogar de Ometepe a los 14 años y en 2007 egresó de la Unan-Managua con la licenciatura de Ciencias Políticas, pero nunca abandonó el calor de la fundación y en el 2008 lo nombraron director de la Casa Hogar de Ometepe que ahora está en Jinotepe.


Explicó que el perfil con el que inició el proyecto, era para rescatar a huérfanos y a niños abandonados por sus padres y luego se sumó a los niños en situación de riesgo, es decir, niños que andan en las calles, siendo los casos más difíciles porque cuando llegan a la casa-hogar se sienten enjaulados y son difíciles de dirigir o corregir y hay que trabajar mucho con ellos”, señaló.


Manifestó que NPH, además de contar en sus instalaciones con  clínica, colegio e iglesia y campos de recreación, la casa de albergue también cuenta con  granjas avícolas y porcinas, así como también plantaciones agrícolas que son para el autoconsumo y para que los internos se inmiscuyan en  estas tareas en su tiempo libre.


“Lo que se garantiza es  que nadie falte a la escuela”, manifestó  Yáder, quien señaló que los niños y adolescentes se identifican con ellos como sus sobrinos o hijos.