•   SAN CARLOS  |
  •  |
  •  |

Aunque ayer fue un días soleado en San Carlos, la cabecera departamental de Río San Juan, las persistentes lluvias caídas días atrás provocaron el desbordamiento de al menos tres manjoles, por lo que las comiderías, un hospedaje y los establecimientos de la calle del comercio batallaban ayer entre las heces.

El estado lluvioso característico del clima del trópico húmedo en la cuenca del Río San Juan, no sólo ocasionó la suspensión de los juegos del campeonato de primera división de béisbol entre el sábado y el lunes, sino que también dejó al principal sector del comercio en la ciudad entre la podredumbre y la pestilencia.
Ayer, las putrefactas aguas que salían de los manjoles circulaban por el encunetado de las siete comiderías ubicadas en el mercado, y se extendían por el hospedaje Don Nando, la gasolinera Petronic, la sala de espera de la Portuaria y la esquina  de la pulpería Don Poncho.

La Empresa de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, estaba a la espera de la llegada de una rotosonda, pero sus operarios hacían esfuerzos por destaquear los manjoles.

Y precisamente, frente a las comiderías, el intendente del mercado, Eduardo Acevedo, con un grupo de trabajadores, hacían uso de una motobomba para bajar el nivel de las aguas negras e impedir que inundaran el área donde se sirve a la clientela.

También observamos a inspectores de salubridad del centro de salud recorriendo la zona, pero hasta el atardecer de ayer no se habían tomado medidas para prevenir la contaminación y una epidemia.  

La joven Katherine Corea Vanegas dijo que tenía cuatro días de estar soportando el hedor, puesto que exactamente en la esquina del negocio familiar, un manjol destila heces.

Agregó que ese problema ocurre frecuentemente, exponiendo a la población, sin que hasta el momento la institución de acueductos haya dado respuesta.