•   Tomado de La Boletina #81  |
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Sobre la cancha hay un gran alboroto que congrega a gente de la comunidad: es el partido de fútbol, pero no uno cualquiera: sus integrantes son chavalas que antes o después del juego promueven pláticas sobre sexualidad, medio ambiente, machismo y el derecho a vivir sin violencia, entre algunos temas.

 

Viven en municipios distantes entre sí, pero las une impulsar un proyecto social que combina la pasión por el deporte y la promoción de los derechos de las mujeres: son tres equipos de fútbol de chavalas en El Bluff, cerca de Bluefields, la Isla de Ometepe y Bocana de Paiwas, al centro del país.

 

Cada marzo, Ometepe se llena de turistas que llegan a esa bella isla ubicada en el Lago de Nicaragua. Y es precisamente en esos días cuando se realiza el torneo anual de fútbol femenino organizado por la Comisión de Mujer Joven de la Asociación de Movimiento de Jóvenes de la Isla de Ometepe, Amojo.

 

“No se trata de simple fútbol en la playa, las chavalas y las organizaciones aliadas movilizamos a la juventud y a la comunidad en general para realizar acciones a favor del medio ambiente y de reconocimiento de nuestros derechos como mujeres jóvenes”, asegura Laude María Cruz Álvarez de Amojo.

 

La celebración del Día Internacional de las Mujeres es un torneo donde convocan a 10 equipos de fútbol de igual número de comunidades, para reunirse en la playa Santo Domingo. Suman unas 130 chavalas futbolistas que con orgullo representan a sus comunidades.

 

Antes de empezar el torneo, las futbolistas invitan al público a unirse a una jornada de limpieza del sitio. Reparten volantes con información sobre el cuido del medio ambiente y también sobre los derechos de las mujeres jóvenes.

Patada consciente
Este es un juego particular: la mitad del puntaje lo dan los goles y el resto una sesión de preguntas y respuestas sobre derechos humanos, sexuales y reproductivos, además de violencia y prevención del VIH.

 

Luego del juego, tanto turistas como gente de la comunidad hacen círculo alrededor de las jugadoras que con megáfono en mano responden preguntas que el jurado hace, por ejemplo: Mencione y explique tres derechos de las mujeres… o  ¿Podrías explicarnos cuál es la ruta para poner una denuncia por violencia intrafamiliar?.

 

“Las barras de los equipos están atentas, hay una excelente coordinación y trabajo de las organizaciones, pero también de las comunidades, que ese día tienen en el centro de todas las acciones a las mujeres jóvenes y el reconocimiento de lo que hacemos”, comenta Laude María.

Para ella el logro más importante es ubicarse como chavalas organizadas, y que tanto sus familias como la comunidad, hayan reconocido su derecho a practicar libremente este deporte antes considerado sólo para varones.

Amojo nació en 1996 apoyando proyectos para mujeres y varones, pero con el paso del tiempo decidieron centrarse en las mujeres jóvenes en el deporte. “Ya los varones tenían sus espacios, por eso necesitábamos los nuestros para participar, desarrollarnos, y que la gente reconozca que también tenemos capacidad”, agrega Laude.

Las chavalas entrenan todo el año y arman encuentros entre los equipos para foguearse y llegar con bríos al torneo de marzo. Para el 25 de noviembre también realizan un segundo torneo en saludo al Día de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres.

También se reúnen a aprender y a discutir sobre los temas que les interesan como jóvenes, y que luego comparten durante el torneo con el público asistente.

Un  gol contra el machismo en Paiwas
En todo el mundo el fútbol es visto como un deporte de hombres debido a que la competencia, la fuerza física, la agresividad y la resistencia se consideran características masculinas, mientras que a las mujeres se les relaciona de forma equivocada con características como delicadeza, debilidad y fragilidad, para mencionar algunos ejemplos.

Para demostrar que esas ideas no son ciertas y que además se puede hacer deporte desde el respeto, la solidaridad y la no violencia, mujeres jóvenes de Bocana de Paiwas desarrollan la liga  de fútbol Un Gol contra el Machismo.
Damaris Argüello López tiene 17 años y estudia quinto de secundaria. Desde hace dos años, ella y 10 chavalas más formaron el equipo Stars Girls, que en español significa Chicas Estrellas.

Recuerda que cuando empezaron a jugar, los varones se oponían a que ellas ocuparan el campo de fútbol. “Hasta nos decían vulgaridades. Luego de negociar con los chavalos acordamos turnarnos para usar el  campo, un día ellos y otro nosotras. Ahora hay respeto entre deportistas sin importar si son mujeres o varones”, cuenta esta joven.

Para Damaris ha habido mucho avance tanto en la mentalidad de madres y padres de familia como en las propias chavalas. Conseguir que las chavalas no se emparejen a temprana edad es uno de los retos en una comunidad donde eso es común. Por eso ella destaca como un triunfo que el año pasado sólo una muchacha  se fue con el novio. “El resto tenemos muchos planes, ya no tenemos miedo y nos apoyamos para resolver cualquier problema”, asegura mientras sonríe.

“Los sábados tenemos práctica y los jueves talleres sobre VIH, embarazo en la adolescencia y otros temas importantes para nosotras. Eso va animando a otras chicas, yo tengo una tía joven y una prima de 12 años que también participan”, afirma Damaris.  

“En el grupo el fútbol no es todo, aunque en el juego demostramos que tenemos las mismas capacidades que los varones, también trabajamos para capacitarnos y capacitar a mujeres y hombres jóvenes sobre el respeto a nuestros derechos”, finaliza.

Las reglas  del juego
La liga del fútbol femenino en Bocana de Paiwas se conformó en 2010 con la participación de profesoras, profesores, mujeres jóvenes y adultas, constituida oficialmente como una federación de fútbol.

Entre las primeras reglas acordadas es que no se vendería licor antes, durante ni después de los partidos, para evitar roces por las borracheras. Y en este primer año de la liga se logró la meta: no hubo jugadoras golpeadas ni agredidas verbalmente, y las barras de mujeres y varones respetaron a los equipos durante los dos meses y medio de juegos.

La liga es iniciativa de la Casa de la Mujer de Bocana de Paiwas y de organizaciones aliadas. La acompañan con programas y anuncios en la Radio Palabra de Mujer, dan charlas a las jugadoras y a estudiantes de secundaria, lanzan campañas en las comunidades a través de las baratas (perifoneo), además de producir banderines y mantas que hablan de los derechos humanos de las mujeres.

Las  adolescentes y jóvenes organizadas en la Casa de la Mujer propusieron armar equipos de  fútbol para  llegar a las chavalas que no están organizadas, expresa Jamileth Chavarría, que trabaja en la radio. “Y a pesar del temor inicial por la falta de recursos, pronto nos dimos cuenta de la disponibilidad de las chavalas y de gente del mismo municipio para apoyar la iniciativa”, finaliza esta líder y comunicadora.

Fútbol informativo con sabor caribeño
Ver a chavalas explotadas sexualmente, embarazadas o con infecciones de transmisión sexual como el VIH, motivó a un grupo de 10  mujeres de entre los 11 y los 24 años para organizar un proyecto que captara la atención y sensibilizara a la comunidad sobre esta terrible situación.
Desde hace dos años nació Fútbol Informativo, una propuesta que mezcla deportes, información y procesos de empoderamiento para mujeres adolescentes y jóvenes de El Bluff, ubicado en la bahía de Bluefields, en la Costa Caribe del país.

“Los medios de comunicación nacionales y locales no informan los temas que le interesan a las adolescentes y jóvenes, mucho menos a quienes viven en comunidades alejadas de la capital. Por eso mezclamos el fútbol con los talleres, para que las chavalas no se aburran. Nuestro lema es Del Fútbol a la Información, asegura Jastelia María Jackson Gordon, de 15 años.

“Poco a poco se fue haciendo del deporte una motivación para el desarrollo de habilidades y toma de decisiones más responsables, haciendo que más mujeres adolescentes y jóvenes tengamos información y poder desarrollarnos física y emocionalmente”, confirma Jastelia. El grupo de apoyo lo integran 12 chavalas, y 50 más son participantes activas que reciben y reproducen los talleres. “Todavía no tenemos datos exactos, pero sabemos que con nuestro trabajo ha habido un cambio en la vida de las jóvenes, en un lugar donde no hay opciones para la recreación y mucha pobreza”, afirma Jastelia.

Y agrega que antes las personas adultas las miraban con desconfianza, pero al ver los buenos resultados ahora mandan a sus hijas para que se integren.
“Con nuestro trabajo ya casi no salen adolescentes embarazadas, y, además, nos ven que somos jóvenes seguras, que no tenemos miedo de expresarnos y nos sabemos defender”, finaliza.

El grupo espera tener más recursos para hacer un estudio que demuestre los beneficios de la participación en grupos de deportes y capacitación en la vida de las jóvenes.  

Archivo digital de la revista feminista nicaragüense La Boletina: http://www.puntos.org.ni/boletina/ediciones.php

 

 

Apoyo del Fondo Centroamericano de Mujeres

Las tres iniciativas reciben apoyo del Fondo Centroamericano de Mujeres, FCAM, que desde 2003 moviliza recursos para apoyar a organizaciones de mujeres --especialmente de jóvenes-- que trabajan en la defensa y promoción de sus derechos humanos.  Para más información, contactar al FCAM, Tel. 2254-4981*  Correo: info@fcmujeres.org
* Página web: www.fcmujeres.org