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Las competencias por agua potable, la contaminación de las fuentes acuíferas, el silencio de los más pobres por miedo a represalias y la falta de ejecución de los planes de las instituciones públicas, siguen siendo un gran desafío no sólo a nivel local de cada comunidad, sino a nivel global, señala el estudio “Competencias por el agua”, dado a conocer ayer.

La investigación fue elaborada por el Instituto de Investigación y Desarrollo, Nitlapán, de la UCA y el Instituto Danés de Estudios Internacionales, DIIS.

El trabajo se enfocó en el municipio de Condega, por ser una zona donde los pobladores carecen del agua por gran parte del año, debido a que el recurso es acaparado por grandes terratenientes que la utilizan para el riego de cultivos y para calmar la sed del ganado.

Ligia Gómez, consultora de Nitlapán, indicó que las diferentes instituciones involucradas hablan de la gestión ideal para que todos los pobladores tengan el servicio, el cual, según la ley, radica en la prioridad del recurso para consumo humano por encima del productivo, pero esto no se da.

Mientras tanto, Helle Munk, consultora de DIIS, precisó que este estudio no se hizo sólo a nivel de Nicaragua, sino en otros cuatro países, donde se constató que existen esfuerzos nacionales e internacionales para mejorar el acceso de los pobladores al agua potable, pero que éstos se quedan “cortos”, por la falta de ejecución.

Distancia otro problema
Luis Sevilla, miembro de la Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias, Fenacoop y representante de la comisión ambiental de la Alcaldía de Condega, señaló que, según estadísticas municipales, el 78 por ciento de la población tiene acceso a agua de calidad, el 22 por ciento de ellos tiene que “acarrearla” desde grandes distancias y un 22 por ciento no cuenta con sistema potable y extrae el líquido de manantiales u ojos de agua, pero gran parte de la misma está contaminada con agroquímicos.