•   LAS MINAS  |
  •  |
  •  |

La paz y seguridad ciudadana quebrantada con sangre el mes pasado, por un conflicto de titularidad de propiedad, regresó a la comunidad indígena de Wasaking, una referente zona del territorio tuahka de Rosita, municipio del Caribe Norte, luego que ahí se instalara un puesto conjunto de la Policía y del Ejército de Nicaragua, de manera temporal.


Con la presencia de efectivos de ambas instituciones se logró restaurar la tranquilidad y reanudar el año escolar en el lugar, cuyas clases de Primaria y Secundaria comenzaron a partir del lunes 25, aseguró Nedy Ismael Johnson, líder espiritual de esa comunidad.


La población ahora tiene la oportunidad de ir a sus áreas de siembra para aprovechar los cultivos y cortar frutos y a la vez, acude con más confianza a los templos religiosos, porque se siente protegida y segura, precisó Johnson.


Según el coronel Francisco Ruiz Sandino, Jefe del Comando Militar de Montaña en Las Minas, la decisión de instalar un puesto conjunto en la referida comunidad fue a pedido de líderes y comunitarios que consideraron la posibilidad como alternativa de solución a la tensión e inseguridad que se agravó con dos actos criminales, que dejó tres personas muertas, entre ellos un niño.

Inicio de hostilidades
Los tambores de guerra sonaron desde el 24 de marzo, luego que fuera asesinado a escopetazos Juan García Martínez, cuando se encontraba arrancando frijoles en el lugar llamado San José de Banacruz, presuntamente a manos de dos comunitarios de Wasaking.


Ese hecho incitó a un grupo de colonos aparentemente vinculado a la familia y amistades del occiso, a cometer otro y de manera atroz, el cual, fue perpetrado a tiros en una emboscada en contra de Denis Penn Johnny, de 20 años, y Webster Mckenzie Benlys, de 12, cuando se trasladaban en un bote por el río Bambana hacia la iglesia comunal.


El comisionado Ernesto Requenel, Segundo Jefe policial en Las Minas, aseguró que la Policía ya tiene identificados a los autores de los dos casos de asesinato, y los buscan para que enfrenten a la justicia.


El origen de todo esto es la tenencia de la tierra. Unas 300 familias ocupan más de 7 mil hectáreas en lugares identificados como San José de Banacruz y Sang Sang Was, jurisdicción de Rosita.


Líderes que viven desde hace 10 años en esos lugares, como Pedro Poveda Díaz, y Alberto Lanzas, este último recién llegado, coinciden que ellos tienen derecho a vivir en esas tierras porque las adquirieron por compra y venta, transacción que incluso dicen hicieron una parte con los mismos lugareños de la mencionada comunidad.


El alcalde de Rosita, Arturo Ibarra, hizo un llamado a evitar el uso de la violencia y llevar el caso por la vía de la tutela jurídica. En ese sentido, ha conversado con las dos partes, a las que ha recomendado el diálogo hasta que las autoridades correspondientes den una decisión del caso.