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A pesar de los múltiples llamados que formulan públicamente, los pobladores de la ciudad de Estelí, a las autoridades para que exijan a los familiares de personas con problemas mentales y agresivas, que las controlen, todo ha sido como predicar en el desierto.

Vecinos del barrio “Oscar Gámez”, ubicado en la zona oeste de la ciudad, denunciaron que ya no soportan el comportamiento agresivo de un enfermo que deambula lanzando piedras y puntapiés a las puertas de las casas.

“Varias veces hemos expuesto el problema, no sólo de esa persona sino de otros que también padecen enajenación mental, ante la Policía, Ministerio de Salud y hasta en las oficinas de Derechos Humanos, pero todo ha sido como predicar en el desierto”, dijeron varios pobladores entre ellos Ramón Ulises Flores.

Dijeron que todos estos enfermos mentales se mantienen en las paradas de autobuses urbanos y en varias ocasiones han golpeado a ciudadanos.

Dos de esos enfermos, son del barrio “La Ceiba” y ya le han expresado a los familiares que los controlen, sin éxito.

En el parque central de Estelí, hay otros dos sordomudos y con trastornos, que  han golpeado a varias personas.

En Estelí, no es la primera vez que un enfermo mental agrede a una persona, ya que hace algunos años, un  demente mató a su madre al lanzarle una barra de hierro.

El caso más reciente fue el de un niño de diez años que fue golpeado por uno de estos enfermos, dijo Jesús Rivera, quien solicitó que las autoridades correspondientes ubiquen a estas personas en un centro especial.