•  |
  •  |

Unas 416 familias que habitan en las comarcas limítrofes de San Antonio, jurisdicción de Granada y Caña de Castilla, en Diriomo, están viviendo una profunda crisis al no tener el servicio de agua potable.

Los afectados dijeron sentirse abandonados por las autoridades municipales y por funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, puesto que tienen un mes de no recibir el líquido.

Los hermanos Augusto César Aguirre y Yadira Bermúdez son parte de la población de 2,366 granadinos que diariamente tienen que ingeniárselas para  poder conseguir algunos barriles de agua, pagando incluso hasta 40 córdobas por cada uno.

“El servicio de agua está cortado desde hace un mes y para poder conseguirla, tenemos que caminar un kilómetro hasta El Guapinol.

El barril está caro y a veces pagamos 45 y 50 córdobas”, manifestó Aguirre, quien tiene una pequeña pulpería en San Antonio.

No saben manejar equipos donados
Dijeron que hace más de 25 años un Organismo No Gubernamental, donó los equipos para el abastecimiento del servicio en ambas comarcas, pero desde entonces ha habido inconvenientes con los líderes que administran la bomba de agua, debido a que ninguno ha sabido dirigir el proyecto.

“Aquí cambian de directiva como cambiar de pantalones, y el que va entrando va haciendo cochinadas.

Han pasado varios presidentes y ninguno ha resuelto esto, por eso nosotros le pedimos al gobierno que se haga cargo de este proyecto, para que no sigamos teniendo este problema”, señaló Bermúdez.

Desde su instalación, la bomba ha estado bajo el resguardo de los beneficiarios y nunca ha habido intervención por parte de Enacal, mucho menos por la Alcaldía de Granada, de quien dicen jamás han recibido apoyo.

“En nuestro afán por buscar un poquito de agua para cocinar y lavar la ropa, tenemos que levantarnos de madrugada y enfrentar riesgos.

Hace como cinco años, una niña andaba trayendo agua al otro lado de la carretera y cuando intentó cruzarse un carro se la pasó llevando y la mató, ahí quedaron los restos de la pobre niña”, lamentó doña Yadira.

Conflicto interno
La ausencia del servicio está desembocando en un conflicto interno entre los directivos del proyecto y los beneficiarios, que se señalan mutuamente de ser responsables de la situación.

La Junta Directiva que preside Erlo Pastrán, acusa a la mayoría de las familias de no cumplir con la cuota mensual de 100 córdobas que servirían para el auto-sostenimiento del servicio.

En cambio, las familias acusan a Pastrán de actuar autoritariamente y no dar cuentas de los ingresos ni egresos.

“Son 400 casas y cada una paga 100 córdobas, son 40 mil córdobas mensuales, supongamos que pagan 25 mil córdobas de energía eléctrica, quedan 15 mil, no sabemos dónde están, porque no nos informan.

La otra vez supimos que Visión Mundial hizo una donación de dinero y tampoco nos dijeron nada; y lo que pasa es que los organismos cooperantes tampoco los supervisan”, añadió Bermúdez, aunque Pastrán refutó que no todos pagan.

Lesther y Saúl Ortega también denunciaron que antes de que el servicio fuera suspendido completamente, el agua llegaba día de por medio durante dos horas.

“El agua la mandaban dos horas al día y teníamos que levantarnos de madrugada para poder agarrar algo, si la bomba está en buen estado no sabemos porqué hacen eso”, coincidieron.

Cantan cero al párroco
El párroco de la localidad, José Antonio López, igualmente siente preocupación por el deficiente estado del pozo y la mala distribución del líquido, al punto de haber buscado a la delegada municipal de Enacal en Diriomo, Elisa Aráuz, quien lamentablemente no le dio esperanzas.  “Creo que el gobierno y las instituciones deben asumir su responsabilidad en este caso. El problema no es la falta de agua, porque aquí en El Guapinol hay bastante agua en un pozo que pertenece al FISE, lo que hace falta es gestión para reactivarlo.

Este asunto es de fondo, porque los líderes comunitarios que administran el pozo en Caña de Castilla no tienen capacidad para distribuir el agua en todas las casas. Propongo que Enacal asuma el proyecto”, subrayó el sacerdote.