Ricardo Cuadra
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Centenares de pobladores que habitan en la parte norte de esta ciudad son afectados diariamente, incluyendo los fines de semana, por la suspensión del servicio de agua potable. Los pozos que bombean el vital líquido dejan de abastecer esos sectores para suministrar el servicio a los barrios ubicados al sur.
Esta medida, según Mario Méndez Ortega, Jefe Técnico Departamental de Enacal Masaya, se debe a que algunos pozos no pueden operar en las horas pico, que van desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche, y de esta manera no afectar el consumo domiciliar.
Enacal Masaya cuenta con 29 pozos en todo el departamento, de los cuales funcionan 27. Sólo en la cabecera municipal funcionan ocho, uno de ellos dedicado a suministrar agua a la ciudad de Nindirí.
“En la noche bombeamos hacia los tanques; es un bombeo directo, después de las seis cortamos el servicio de agua, y en la parte baja de la ciudad la cerramos para llevarles agua a las partes más altas, como Monimbó, Lomas de Sandino, Oscar Pérez Cassar, Germán Pomares, Silvio Reñazco y Las Malvinas”, aseguró Méndez.
Según Méndez, la falta de energía afecta a la empresa de gran manera, “cuando comenzaron los apagones, en la primera semana no teníamos energía de 7 a.m. a 3 a.m., y aunque la energía se restablezca a determinada hora no se puede comenzar a bombear inmediatamente, tenemos que esperar por lo menos una hora para que la energía se estabilice y obtener el voltaje con el que trabaja las bombas”.
“También se va la energía a las diez de la noche, y regresa como a las cuatro de la mañana. Nos afecta un promedio de catorce a dieciséis horas al día”.
Situación en municipioses más grave
“En los municipios es más grave la situación, porque la energía prácticamente se va toda la tarde”, asegura. Enacal cuenta con tres equipos de bombeo con tarifa especial, es una tarifa restringida, por lo cual no pueden bombear después de las cinco de la tarde, “esta tarifa restringe bombear a Enacal en las horas pico, por el consumo de energía de la población, que va desde las cinco hasta las diez de la noche”.
El mes pasado Enacal pagó 4 millones cien mil córdobas por el consumo de todas sus bombas en el departamento de Masaya, sólo por la cabecera departamental pagó 1 millón 800 mil córdobas.
La gran pregunta
“Lo que no nos explicamos es cómo hace un par de años consumíamos los mismo kilovatios y pagábamos dos millones de córdobas, y ahora pagamos 4 millones”, se pregunta el Jefe Técnico Departamental.
Según Méndez, apenas recaudan dos millones de córdobas, y sólo en pago de energía se van cuatro millones, más gastos operativos y administrativos. “El resto es subsidiado por Enacal Central”, afirma.
Pese a los constantes cortes energéticos, este mes la facturación para Enacal Masaya apenas bajó 200 mil córdobas. “Con el poco tiempo que hemos tenido energía para bombear agua era para que, según nuestros cálculos, nuestro factura presentara una disminución de por lo menos un millón de córdobas.