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Cada vez que el período de lluvias se establece en la Región Autónoma del Caribe Norte se vuelve una odisea transitar por los caminos de macadán que se llenan de cráteres, fango y charcos que dificultan la circulación de los vehículos mientras los conductores tienen que realizar verdaderos malabares para poder cruzar los maltrechos puentes de madera ya podrida y desbaratada.

“Además de la pérdida de tiempo y el acelerado deterioro de los vehículos, hay que enfrentar el peligro de sufrir un accidente y perder la vida en unos caminos tan malos que también son aprovechados por los antisociales para asaltar a los transportistas y pasajeros”, se quejó Silvio Valdivia, un comerciante y camionero de Rosita.

¿Segregación?
Ronald Altamirano, un transportista del Triángulo Minero, no logra entender por qué las “carreteras” de la RAAN sigue siendo la misma trocha que llegó a inaugurar Anastasio Somoza Debayle en el verano de 1976.

“Abundan pretextos y justificaciones pero vemos que en otras partes del país están construyendo buenas carreteras de asfalto o adoquinadas, como la carretera Acoyapa-San Carlos; San Ramón-Muy Muy; Costanera del Pacífico y Jinotega-Chagüitillo, mientras que los costeños tenemos que soportar el calvario en estos caminos que no son tales y los blufileños andan colectando en las calles para ver si pueden hacer una trocha que les permita llegar hasta Nueva Guinea”, lamentó Altamirano.

Secuelas
Silvio Valdivia asegura que la calidad de vida del pueblo costeño seguirá siendo mala mientras no cuente con una red vial en óptimas condiciones. “Los precios de los productos de consumo básico son mucho más altos que en el resto del país, por los costos de transporte y a la hora de trasladar a un paciente grave a un centro hospitalario las posibilidades de sobrevivencia de éste son menores por las dificultades para movilizarse en estos caminos”, explicó.

Valdivia se pregunta cómo se va a sentir tentada a establecerse en esta zona del país una empresa generadora de empleos, si los caminos no son aptos para el transporte de materias primas y productos manufacturados.

“Caminos malos, pero no tanto…”
El presidente de la Comisión de Transporte del Consejo Regional Autónomo de la RAAN, Sergio Torres, admite que los caminos están deteriorados, “pero no tanto como en el período 2006-2007 cuando los pegaderos (atolladeros) hacían que un viaje de Bilwi a Managua se demorara hasta 15 días”.

“El problema es la falta de presupuesto para mantenimiento de la Red Vial que es de 50 millones de córdobas y se le adicionaron 30 millones con la reforma presupuestaria de septiembre de 2010 pero se requieren 150 millones para las obras de reparación”, indicó Torres.

Torres señala como un logro la construcción de varios puentes de concreto aduciendo que quedan pocos de madera y también resalta la construcción de varios tramos de carretera revestida de cemento hidráulico en sitios donde se formaban cada invierno los temidos pegaderos.

Colocarán báscula
El funcionario y consejero regional anunció la colocación de una báscula entre Siuna y Mulukukú para regular el peso de los camiones que transportan carga y que a menudo son señalados como destructores de caminos por el sobrepeso.
Dijo que “atacarán” algunos tramos de carretera que están muy deteriorados como la recta de 43 en el municipio de Bilwi donde también anuncia un futuro revestimiento de cemento hidráulico.

Finalmente señaló que sigue en estudio una de las demandas más recurrentes del pueblo costeño: un puente sobre el Río Wawa.

“Se tendrá que hacer un desvío de 30 kilómetros para construir el puente en una zona donde el río es encajonado y menos caudaloso”, concluyó.

Los costeños resienten cada vez más, que en cada período de elección los candidatos de todos los partidos prometen construir una carretera asfaltada para acabar con el aislamiento de la Costa Caribe y unirla de una vez por todas al resto de Nicaragua pero ninguno ha cumplido.