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Desde el mes de abril de este año en el basurero del municipio de San Marcos, Carazo, se seleccionan los desechos sólidos y plásticos livianos y duros para la producción de abono orgánico y el reciclaje respectivamente, que es comercializado en las industrias capitalinas.

Este proyecto permite que de las ganancias obtenidas les sirva para la auto sostenibilidad.

El programa es impulsado por un organismo no gubernamental, Aprodin, y las autoridades municipales.

36 metros cúbicos de basura al día
A diario la tercera ciudad de mayor importancia del departamento caraceño produce 36 metros cúbicos de basura que son trasladados a bordo de ocho camiones al vertedero municipal llamado “Piquín”, ubicado a dos kilómetros y medio del cementerio de esa localidad.

“El abono orgánico lo utilizamos para el crecimiento de un vivero que está a la par del basurero  y además a la producción de hortalizas como pepino, pipián y ayote”.

Por su parte Orlando Vega, alcalde de esta ciudad dijo a EL NUEVO DIARIO: “esto lo impulsamos para salvar el medio ambiente que en nuestro departamento se ha visto afectado por la mano del hombre; pensamos sembrar en el vertedero madera preciosa y así desarrollar el municipio y de paso combatir la suciedad en la ciudad, ya que queremos ser más limpios”.

Fábrica de anteojos
“También queremos aprovechar para dar a conocer la apertura de una fábrica de elaboración de anteojos aquí en la comuna sanmarqueña con fondos del gobierno de Alemania”, dijo el munícipe.

Mientras tanto Ricardo Guerrero, un joven conductor de moto taxis manifestó: “este proyecto es novedoso y ayuda a evitar la contaminación del ecosistema, es importante que se reforeste y que el plástico sea utilizado y no un desperdicio que ensucie la ciudad”.