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Con el requerimiento de cuadros del 2011, del Torovenado “El Malinche” que arribó a sus 68 años, se iniciaron los preparativos en honor al santo patrono de los masayas, San Jerónimo consideradas como las fiestas más largas de Nicaragua ya que duran casi cuatro meses.

El torovenado “El Malinche”, es uno de los espectáculos más populares de Masaya, que se ofrecen como una promesa a San Jerónimo y que comenzó de manera familiar por la matrona doña Carmen Toribio, ya fallecida y que ahora coordinan sus nietas Martha y Fátima Toribio.

Para Marta Toribio, haber llegado a los 68 años de tradición del Torovenado “El Malinche”, es un logro porque con las dificultades y enfermedades que han pasado, “si no fuera por la participación popular, esta actividad tradicional ya hubiese desaparecido”, indicó.

Requerimiento de cuadros
En el requerimiento de cuadros, que no es más que el ofrecimiento y la promesa de las personas y de representantes de organizaciones populares, de aportar todos los alimentos que se ofrecen en esta actividad, desde los regalos a los mejores disfrazados, hasta cerdos, gallinas, maíz, con los cuales la familia Toribio y un equipo de personas, preparan con anticipación para darle a los participantes, desde la chicha de maíz, nacatamales, indio viejo, rosquillas y otros alimentos tradicionales.

El Torovenado “El Malinche”, es la representación de un teatro callejero de las tradiciones del barrio de Monimbó, donde participan centenares de personas con sus disfraces tradicionales y donde no se permiten trajes de festividades extranjeras.

El “regaño” del Tirante
Tras el compromiso de las personas, que ofrecen públicamente su aporte, reciben de parte del Tirante su respectiva regañadita con un traguito y luego dan una bailadita al son de toros, sosteniendo la imagen de San Jerónimo, sin embargo, éste es el inicio de la festividad porque el programa es extenso desde la preparación de comida para niños pobres del barrios, la nesquiza del maíz, la parada de banco que e llaman, hasta la vela del palo lucio que es ofrecido por el Consejo de Ancianos, hasta la escogencia de las indias bonitas de Monimbó.