•  |
  •  |

Juan Antonio Espino Hernández, de 33 años, murió ayer por la mañana ahogado, en la Laguna de Xiloá.

El joven llegó con su hermana,  Jerónima Sofía Espino Hernández,  de 35 años, a darse un “chapuzón”.

Jerónima Espino culpó de la muerte de su familiar a los trabajadores del centro recreativo Xiloá, porque según ella  no tienen salvavidas para que los bañistas disfruten de las  aguas de la laguna sin sobresaltos.

Enrique López, de 38 años, declaró que en el balneario debe estar una persona lista para auxiliar a quienes llegan a refrescarse del calor.
“Aquí cobran la entrada, entonces que le paguen a una persona especializada para que se eviten casos como estos”, concluyó López.

Bañista extrae cuerpo
Uno de los empleados del centro recreativo dijo que cada quien debe tomar sus medidas de seguridad, porque es en Semana Santa que cuentan con socorristas permanentemente.

María Elena Morales, de 40 años,  rescató el cuerpo sin vida de Juan Espino. “Estaba a tres metros de profundidad, lo saqué, porque la hermana estaba pidiendo que la ayudaran”, explicó.

Agentes de la Décima Delegación de Policía llegaron a Xiloá para realizar las investigaciones,  pero Jerónima Espino se negó a que el cuerpo de su hermano fuera trasladado al Instituto de Medicina Legal para la autopsia.

Juan Espino Hernández deja en la orfandad a una niña de 13 años. Laboraba como mecánico en un establecimiento de un familiar en Managua.