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LAS MINAS
La construcción de un pozo de agua para el Hospital de Rosita, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, después de una insistente y urgente solicitud será una realidad, pero en los próximos meses.

Así quedó confirmado, tras oficializarse el inicio de esta obra la semana pasada en una vistosa actividad interinstitucional a la que asistió el embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli.

El demandado proyecto pretende beneficiar a unas 75 mil personas que acuden a este centro asistencial anualmente, lo mismo que al personal de salud y visitantes.

La obra a construir incluye bomba de succión, caseta, tanque de almacenamiento y red de conexiones para que el vital líquido llegue por gravedad al hospital.

Su construcción se realizará en la parte izquierda del terreno del centro asistencial, y su costo es de casi 31 mil dólares, de los cuales 17 mil fueron aportados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid, confió el embajador de ese país, Paul Trivelli.

También financia esta importante obra en Rosita, la organización humanitaria sagrada familia, de Fon Du Lac, de Wisconsin, Estados Unidos, que ha establecido un hermanamiento con la parroquia Santa Rosa de Lima, para promover importantes proyectos sociales en la localidad a través de una fundación denominada Corazones Unidos.

Proyecto Alianza
para Salud...

El embajador Trivelli dijo que la construcción de este pozo de agua es parte del proyecto de alianzas para la salud y la educación que promueve su país por medio de la Usaid en Nicaragua.

Expresó que para el gobierno de los Estados Unidos la educación y la salud son una prioridad, porque “una población más educada y saludable es vital para el desarrollo de Nicaragua, y es una responsabilidad de todos”, consideró.

Trivelli públicamente reconoció el esfuerzo, la insistencia y la perseverancia de un compatriota suyo, el doctor John Emery Lent, de la Sagrada Familia, que fue a tocar puertas y sensibilizar los corazones de donantes, para hacer realidad la construcción del pozo de agua en Rosita.

“Me enorgullece que el doctor Lent se preocupe por un pueblo que necesita ésta y otras obras para su desarrollo; gracias a él, estoy aquí, en Rosita, para hacer posible este proyecto”, señaló el embajador de los Estados Unidos.

Por su parte, el director del Hospital de Rosita, doctor David Cortez Saravia, agradeció el gesto humanitario de los donantes y aseguró que las principales enfermedades, como diarreas agudas e infecciones urinarias, por las cuales la población de forma masiva busca asistencia médica, se deben al consumo de agua contaminada.

En Rosita se sufre porque aún no hay servicio de agua potable, a pesar que el Fondo de Inversión Social de Emergencia en el año 2005 le entregó a la alcaldía un proyecto construido de agua con plantas de tratamiento o filtración, valorado en poco más de once millones de córdobas.