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LAS MINAS
Una preocupación generalizada, sobre todo en el área rural, está causando el hallazgo de las peligrosas minas antipersonales y granadas de morteros de 82 milímetros.

Varios jornaleros han tropezado con estos mortíferos artefactos en Siuna, Rosita y Bonanza, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.

Hasta ahora, afortunadamente no ha ocurrido ninguna desgracia, pero por lo que representan, es evidente que se encuentran asustadas las familias mestizas del sitio llamado “El Previo”, en Kukalaya (agua vieja en lengua miskita), entre los municipios Rosita y Bilwi, luego que cinco jornaleros de esa zona, que limpiaban un área determinada de monte, tropezaron con igual número de minas saltarinas.

El hallazgo fue notificado al comando militar de montaña en Las Minas, por lo que esas armas de autodefensa utilizadas en la guerra de los años ochenta, fueron examinadas y trasladadas a un lugar seguro por oficiales zapadores de esta institución.

Cabe señalar que este lugar, también conocido como Profonicsa, fue “limpiado” por el Frente de Desminado del Ejército Nacional, en julio de 2006, cuando se detectaron más de 800 minas saltarinas y de presión PMN.

Por otro lado, uno de los comunitarios indígenas de Españolina, límite territorial entre Rosita y Bonanza, también tropezó con otro artefacto explosivo, en este caso, fue con una granada de mortero de 82 milímetros.

Otra granada
de mortero
En el centro del mercado de Rosita recientemente también se encontró otra granada de mortero del mismo tipo, cuando un obrero de la construcción con una pala de mano se empecinaba en excavar la superficie para fijar una base de madera.

La población de Siuna entregó a la Policía del lugar otras cinco granadas de 82 milímetros, encontradas en sus propiedades y a la orilla de ríos.

Las cinco minas saltarinas y la misma cantidad de granadas de morteros fueron destruidas en Siuna por el Ejército, confirmó el coronel Manuel Casco Gonzáles, jefe del Comando Militar de Montañas en Las Minas.

El coronel Casco le solicita a la población de la zona que notifique a las autoridades correspondientes, en este caso, al comando militar más cercano o delegación policial, el hallazgo o localización de minas o de cualquier otro artefacto que represente un inminente peligro para las personas, las familias y las comunidades.