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La naturaleza pública de las aceras de la ciudad de Granada será recuperada próximamente a través de un Plan de Eliminación de Barreras Arquitectónicas en el Centro Histórico y su Entorno, impulsado por la Alcaldía con el apoyo de la Cámara de Comercio y la Policía de este departamento.

Los obstáculos como tramos, rampas y rótulos, que se observan en las aceras del Mercado Municipal serán los primeros en ser derribados, siguiendo con los porches y demás construcciones privadas en la parte externa de las casas ubicadas en el centro de la ciudad.

El levantamiento físico hecho por los investigadores en enero de 2008, demuestra que el 14 por ciento de las aceras que pertenecen al Área Patrimonial, son afectadas por vallas, rampas, rótulos móviles, basureros, parqueos, entre otras cosas.

La investigación también arrojó que 86 aceras han sido transformadas en espacios exclusivos de las familias propietarias de las viviendas, obligando a los peatones a usar las calles para poder transitar.

La responsable de la oficina del Centro Histórico, arquitecta Daysi Membreño, dijo que el objetivo es hacer una limpieza en la ciudad, empezando por restaurar la libre circulación ciudadana, para luego pensar en otras acciones de ordenamiento.

Un documento facilitado por esta oficina demuestra que en cada una de las 86 aceras obstruidas, diariamente transitan unos 300 ciudadanos entre niños, ancianos y turistas, quienes corren peligro en las calles cuando las aceras son transformadas en áreas privadas.

Como un primer paso, Membreño expresó que harán las notificaciones correspondientes a los 86 propietarios de las viviendas y negocios que obstruyen las aceras, para informarles que deberán derribar los obstáculos en un plazo determinado.

“El plazo que les damos está en dependencia del tipo de barrera u obstáculo, y les advertimos que si no cumplen con la disposición, la comuna los derribará directamente, y tendrán que asumir el costo”, señaló la arquitecta.


Inconformidad de los comerciantes
Sin embargo, algunos comerciantes del Mercado Municipal manifestaron su desacuerdo con la municipalidad, y expresaron que no están dispuestos a abandonar los puestos en los que han estado por varios años.

“Hace algunos años hicieron lo mismo, nos quitaron a nosotros, después se vinieron a poner otros y allí los dejaron. Ellos son los que nos tienen jodidos, si anduviéramos robando está mal, si anduviéramos pidiendo está mal, y si estamos trabajando también está mal”, declaró muy molesta doña Rosa Flores.

Por su parte, Carlos Mayorga dijo sentirse sorprendido con esta decisión, tomando en cuenta que él ha cumplido estrictamente con los requerimientos establecidos por las instituciones involucradas.

“Por la matrícula pagamos cien córdobas anuales, por la renta son treinta córdobas mensuales, y por uso del piso son nueve córdobas diarios, más uno en concepto de basura”, detalló Mayorga.

La preocupación de los comerciantes gira en torno a la falta de respuesta o reubicación en otro lugar. “No sé para dónde nos vamos a ir, a menos que la alcaldesa construya un nuevo mercado para todos los trabajadores que estamos aquí”, remarcó Santiago Aguirre.

“Aceras son para la gente”

Al respecto, la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Mercado Municipal, Margarita Jarquín, expresó que ya veía venir esta situación, y que por tal razón solicitó a sus compañeros dejar un espacio libre de al menos tres ladrillos para el paso de los peatones.

“Yo estoy de acuerdo en que las aceras son para las personas, pero es necesario que la Alcaldía ubique a mi gente en un lugar seguro, y tengo entendido que hasta el momento no lo tienen”, puntualizó la presidenta.