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LAS MINAS
Los continuos crímenes por la tenencia de la tierra en la Costa Caribe del país, parecen no tener fin, ya que aparentemente por esa causa, dos mestizos fueron asesinados a balazos en el lugar llamado Mistruk, entre los municipios Bonanza y Siuna, en la Región Autónoma del
Atlántico Norte.

Las víctimas responden a los nombres de Francisco Pérez Cruz, de 35 años, y Anacleto Salgado, de 32. El primero residía en el lugar llamado Talavera, en Rosita, aunque también habitaba de manera frecuente en Bonanza. El otro era originario de Siuna.

Ambos infortunados se dirigían a Mistruk, un territorio de tres comunidades mayangnas, heredado de sus ancestros.

En el lugar los infortunados establecerían un diálogo fraterno con los nativos, sobre un lote de casi tres mil manzanas, el cual, en su momento, dijeron que se los habían asignado a ellos.

También se reunirían con representantes de la Empresa Generadora de Energía Eléctrica, Sociedad Anónima, Egenicsa, que construye un millonario proyecto hidroeléctrico en la zona, para tratar la legalidad de la propiedad.

Estaban cerca de llegar al lugar, casi a unos 200 metros, cuando fueron emboscados presuntamente por un grupo de tres elementos, según informó el subcomisionado Ronald López, jefe de Auxilio Judicial en Las Minas.

A quemarropa
Francisco Pérez fue alcanzado de un balazo calibre 22, que le impactó en el abdomen, lo que provocó que sus vísceras quedaron expuestas.

En esas condiciones, “Chico” intentó salir del lugar con ayuda de trabajadores de Egenicsa, quienes solicitaron ayuda a un policía voluntario para que lo trasladara a Siuna, pero en el trayecto expiró.

A su acompañante Anacleto Salgado, le dispararon con la misma arma por la espalda, y murió minutos después.

En la escena del doble crimen se encontraron esquirlas de los plomos de las balas, por lo que se presume que las dos víctimas fueron asesinadas a quemarropa.

Los dos infortunados se autoproclamaban dirigentes de una cooperativa no reconocida como tal, denominada “Amor y paz”, que aglutina a unas 30 familias.

Repartían tierras
Desde 2005 entraron al lugar a dividir y repartir lotes de 50 manzanas, y les faltaba poco para completar las casi tres mil manzanas de tierra, que aseguraban, eran de ellos, pero las comunidades indígenas mayangnas de Betania y Kalmata, jurisdicción de Bonanza, alegan que son de su propiedad.

Hasta ahora los principales sospechosos son los mismos comunitarios indígenas de la zona, con quienes tenían el conflicto por la propiedad.

El líder comunal de Betania, Milius Judith, y el profesor Donald Taylor, en el año 2006, denunciaron a través de EL NUEVO DIARIO que un grupo de mestizos, entre ellos Francisco Pérez, pretendía arrebatarles la cantidad de tierras especificada, en complicidad con algunos políticos en Las Minas.

Sin duda el crimen contra las personas hasta ahora parece ser la única solución al conflicto de la propiedad en la RAAN.

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