Ingrid Duarte
  •  |
  •  |
  • END

Montosa y en completo descuido se encuentra una de las tres manzanas de tierra propiedad de Oscar José Dávila Sánchez, ubicadas en la finca Quinta Catalina, en el municipio de Nandaime, Granada, que según él, le está siendo arrebatada ilegalmente por tomatierras del lugar.

Las tres manzanas le fueron otorgadas a Dávila Sánchez a través de un título de Reforma Agraria emitido por el Midinra, contenido en expediente administrativo número 06-00124-88, pero hace algunos años supo que su propiedad estaba siendo reclamada por el señor Julio Calero López, quien ante el Juez Local Único de Nandaime expuso ser dueño en dominio y posesión de la propiedad.

Calero López alegó ante el juez que la propiedad la adquirió en 1993 de parte de la dueña legítima, Maritza del Carmen Canales Reyes, quien salió del país y no le entregó la escritura, por lo que carece del título para inscribir y acreditar su derecho.

Por ello fue que el 20 de mayo de 1997 el juez Local Único de Nandaime, Henry Sacaza Grijalva, emitió una sentencia de título supletorio en la que mandaba a tramitar la solicitud hecha por el supuesto dueño. En el documento el juez dice que Calero López “ha demostrado los extremos de su solicitud y cumplido con los requisitos establecidos en la ley”.

Lo extraño de esa “legalidad” que habla el juez es que un mes antes de obtener el título, es decir el 30 de abril de 1997, Calero López, a través del abogado Luis Arnulfo Sequeira, vendió la propiedad a su esposa Magdalena Moreno Cortez.

Otra cosa que llama la atención es que en la certificación del título, el juez Sacaza Grijalva dice que notificó la solicitud al alcalde de Nandaime, Alberto Larios Morales, mismo que le prometió a Dávila Sánchez tramitar su título a cambio de donar parte de sus tierras a personas de escasos recursos económicos.

“A varios socios que fuimos beneficiado el alcalde nos prometió ayudarnos, si dábamos parte de nuestras tierras, y varios lo hicimos, pero él nunca cumplió”, aseguró Dávila.

El señor contó a END que mientras él y su familia estuvieron en posesión de las tierras, producían aguacate, limón, guineos y plátanos, que eran repartidos entre algunos vecinos, pero con los nuevos supuestos dueños las tierras están en completo abandono.

Gracias a las gestiones del abogado Sammy Granera, en enero de 2008 la Oficina de Ordenamiento Territorial de la Intendencia de la Propiedad le otorgó una Solvencia de Revisión en la que hace constar que el señor es beneficiario de la Ley 88, Ley de Protección a la Propiedad Agraria. Sin embargo, aún hace falta que le entreguen su debida escritura. Para este trabajo END intentó conversar varias veces con don Julio Calero López, pero fue difícil localizarlo.