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JALAPA
Ciento tres familias de la comarca Namaslí, fronteriza con Honduras, solicitan a las autoridades locales y nacionales ayuda para construir un puente vehicular sobre el río del mismo nombre, que les facilite disminuir costos y pérdidas, así como potenciar su economía agrícola y ganadera.

Ulises Ríos Matute, líder de la comarca y coordinador de uno de los progubernamentales CPC, lamentó la falta de interés por parte de las autoridades municipales en la atención de su aislamiento.

Los comarcanos sólo tienen salida por medio de un carísimo puente colgante de metal, que a un costo de más de 3 millones de córdobas instaló el gobierno en el año 2004. “Creo que a nuestros alcaldes y gobiernos les ha faltado visión. Aquí lo que necesitamos es un puente vehicular, porque, además de poder pasar a pie, podemos transportar los productos”, comentó.

Namaslí está asentada en el sector más productivo del llano de Jalapa, pero un caudaloso río la separa para tener comunicación terrestre segura y permanente para salir a la carretera adoquinada, a unos 4 kilómetros. La corriente crece en el invierno y ahora amenaza con derribar el puente peatonal.

Afectiva vecindad con hondureños
De acuerdo a la descripción de Ríos Matute, dos veces al día llega un vehículo para transporte de pasajeros; para salir a pie deben llevar los zapatos a mano y el pantalón doblado, porque son múltiples las lagunetas y correntías que atraviesan la extensa llanura. Señaló que es algo que amenaza a la salud.

“A veces, de esa manera debemos sacar la leche, granos básicos, hortalizas y tabaco. Cargar y descargar en ambos lados”, indicó. Uno de los productores de la zona improvisó un puente con tablones de madera, con la finalidad de lograr pasar una camioneta, pero no es seguro.

“Comprendemos las limitaciones que existen en nuestro municipio, pero creemos que con poco podemos hacer un esfuerzo por parte de nuestra comunidad”, propuso el líder comunal.

A igual que otras zonas de Nueva Segovia, suplican a Disnorte-Unión Fenosa normalizar el fluido eléctrico, pues éste falla frecuentemente, hasta con apagones de más de una semana de duración.

Namaslí está contiguo a la comarca hondureña de Pueblo Nuevo, con cuyos habitantes tienen una buena vecindad. Desde una fuente de ese lugar viene el mini acueducto que les provee de agua potable. Los lugareños de ambos lados entran y salen. Las familias nicaragüenses pasan al pueblo de Trojes, donde compran productos de primera necesidad a precio más baratos que en nuestro país.