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LAS MINAS

El proyecto de agua potable en Rosita, que costó más de 12 millones de córdobas, pero que ha sido difícil poner en servicio aparentemente por falta de voluntad de las actuales autoridades locales, es prioridad en la agenda de uno de los dos candidatos a alcaldes con posibilidad de triunfo en la localidad.

Esa demanda generalizada de contar con servicio de agua para el consumo humano en Rosita la asume como primer orden Arturo Ibarra Rodríguez, candidato del partido FSLN para ocupar la silla edilicia en este municipio de poco más de 30 mil habitantes.

Confió el aspirante que asegurar el abastecimiento de agua potable a las familias de esta ciudad es un derecho humano que no se debe negar por ninguna razón.


Sueño
Dijo que en caso de ganar la alcaldía, su primera gestión será la de garantizar el sistema de tratamiento y consecutivamente el servicio del preciado líquido en Rosita.

“Asumo esa prioridad (del agua) como un reto con responsabilidad social, estoy seguro de que cumpliré, porque también es un sueño mío, y cuando se sueña hay esperanzas, y si se quiere, se puede”, dijo.

El proyecto de agua potable en Rosita fue financiado por el Fondo de Inversión Social de Emergencia, FISE, y fue inaugurado como obra concluida por el ex presidente Enrique Bolaños el 25 de mayo de 2005.

38 meses después aún no funciona el sistema de succión, tratamiento, almacenamiento y distribución de agua por gravedad para diez mil personas que viven en el casco urbano.


Justificación
Los altos costos de operación, estimados en casi 100 mil córdobas, y la cartera de recuperación por consumo, que aseguran es menor a 30 mil córdobas, son los argumentos por los cuales se abstiene de operar el servicio de agua la Alcaldía de Rosita.

Ante la incapacidad de la comuna, en marzo de 2008 cedió por un año la administración y operación del proyecto de agua a Enacal. Sin embargo, el traspaso se hizo con la planta de tratamiento de agua destruida y con menos piezas, como válvulas chec y motores de retrolavadora.

Las instalaciones físicas del proyecto están en estado de abandono, al punto de que el área está atiborrada de estiércol de ganado.

El alcalde de Rosita, José Iglesias, confirma el robo, calculándose en más de 300 mil córdobas, pero lo extraño es que no se puso denuncia.

Un personal, familiares de funcionarios de esta alcaldía, contratado para cuidar y operar el sistema de purificación de agua, dejó abandonado el proyecto, supuestamente por falta de pago.


Indolencia
Miguel Martínez, de Enacal, asegura que es difícil poner en funcionamiento el proyecto por el faltante de piezas.

Por el lado de la alcaldía hasta hora no existe el mínimo interés para rehabilitar el sistema y tratar de utilizar la obra de una vez por todas.

El profesor Omar Zapata, Wilfredo Campbell López y César Altamirano, este último ex supervisor del proyecto, exhortan a las actuales y futuras autoridades locales, tomar conciencia de lo que significa no abastecer de agua a la ciudadanía, que está consumiendo el líquido contaminado con heces fecales y metales.