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OCOTAL

Campesinos parceleros de Nueva Segovia producen vinos de frutas que ellos mismos cosechan, cuya calidad nada envidia a los extranjeros. Asimismo, encurtidos, miel de abeja y verduras orgánicas y limpias. Crearon su propio mercado verde y saludable para ofrecer sus productos directamente a los consumidores de Ocotal. Hoy cuentan con una Casa Verde Saludable, donde se puede degustar estos productos.

Se trata de los resultados de un proceso apoyado por el Fons Mallorquín de Cooperación y Solidaridad (FMCS), que ha venido desarrollando la pequeña economía campesina después del paso del huracán Mitch, hace diez años.

Martha Adriana Peralta Paguaga, Directora Departamental del Instituto de Promoción Humana (Inprhu), dijo que se inició con el proyecto de Economía de Patio, es decir, el aprovechamiento de los espacios en los solares para cultivar hortalizas, en las comunidades de Mozonte, Quilalí, Jalapa, Jícaro.

“Los productores, entre los que hay mujeres, después vieron el problema de sobreabundancia de productos, pero no podían aprovecharlo para el comercio. Y así surgió el Mercado Saludable, que eran ferias dominicales que se hicieron en Ocotal y que tuvieron una buena acogida”, indicó.

Con esas ferias los campesinos aprendieron formas de vender, de ofrecer sus productos, “incluso a los hombres les costaba ubicarse una gabacha, para tener una mejor presentación ante los clientes, pero era parte del proceso de capacitación, como también el de mostrar las verduras o frutas limpias y en cestos bonitos”, describió.


Mujeres con empleo permanente
En las ferias se ofrecían verduras, frutas, mermeladas, encurtidos, artesanía, comidas típicas y hasta vinos elaborados con técnicas específicas que aprendieron productores de Jícaro y Quilalí, con el apoyo de una experta de San Rafael del Sur.

Después, hubo una prohibición de parte de la alcaldía, porque la feria supuestamente hacía competencia desleal a las verduleras del mercado de la ciudad, y los campesinos no continuaron llegando con sus cosechas. “Y es así como tienen ahora la Casa Saludable, donde los productores ubican sus artículos para venderlos, y pueden continuar con su producción”, añadió Peralta Paguaga.

“El desarrollo de los proyectos ha venido siendo un proceso de pasos, en el que cada uno va dejando resultados y aprendizajes, y así avanzamos a otro, pero lo importante a destacar es que han desarrollado la capacidad local, con más conocimientos y sostenibilidad”, explicó la también ex alcaldesa de Ocotal.

Para 2009 se programa el cultivo permanente de cinco manzanas de hortalizas con 40 mujeres de la cooperativa de Santa Rosa, del municipio de San Fernando. Se utilizará riego por goteo, se usará infraestructura para el almacenaje y selección de frutas; se utilizará abonos orgánicos, tales como “lombri humus”.

“Traerá muchos beneficios para estas mujeres, porque será una actividad permanente, la cual vendrá a ser una fuente de empleo segura y estable para mejorar la calidad de vida de sus familias”, explicó.


Se alcanzó la sostenibilidad
También con fondos del FMSC realizaron con éxito un programa de educación ambiental en esta Sultana del Norte, que dejó como resultados un bello jardín en los alrededores del templo Nuestra Señora de La Asunción y otro en el interior del Instituto Nacional de la Segovia, el primero sostenido por los feligreses y el segundo por los estudiantes.

Martha Adriana Peralta recuerda que esa fructífera relación con el FMSC se inició en Guatemala, cuando ella, como alcaldesa, en 1998 participó en un foro sobre desarrollo local y participación ciudadana. Allí conoció a Catalina Socies, del organismo español, “que después de leer un artículo de una revista que habíamos hecho en la Alcaldía de Ocotal, se interesó por el proceso de coordinación que teníamos los 12 alcaldes del departamento, motivado por el problema ambiental”, rememoró.