•  |
  •  |

Romper con la cultura del monocultivo fomentando y diversificando la producción del campo es uno de los temas abordados en el segundo foro de seguridad alimentaria, realizado en esta ciudad.

Tales reflexiones fueron planteadas en esta actividad que tuvo como lema: “Precios de los alimentos-De la Crisis a la estabilidad”, como parte de la jornada por el día mundial de la alimentación, que se conmemora el 16 de octubre y el 32 aniversario de fundación de la Facultad Regional Multidisciplinaria Farem-UNAN-Estelí.

El evento reunió a especialistas, representantes de entidades estatales, ONGs y técnicos y alcaldes, para generar intercambio sobre proyectos orientados a la seguridad alimentaria y nutricional y su contribución a la reducción de precios de los productos básicos.

Un claro ejemplo y reclamo de títulos
Uno de esos ejemplos lo constituye la Cooperativa de Tabacaleros del Norte que este año destinó más de 300 manzanas de terrenos para el cultivo de frijoles y que solo en la etapa de primera, vendieron a la Empresa Nicaragüense  de Alimentos Básicos, cerca de cinco mil quintales del grano.

Los miembros de esta cooperativa aprovecharon el encuentro para reclamar del gobierno que les entreguen sus documentos de legalización ya que no sienten estabilidad y entusiasmo de continuar, mientras no cuenten con documentos que les aseguren la tenencia de la tierra.

Otros temas con atractivo en la región norte para desarrollar proyectos de generación de alimentos fueron abordados por ediles como Frank Carrasco, del municipio de Pueblo Nuevo, y que escuchara con interés el doctor Gero Vaagt,  representante en Nicaragua de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO.

Semillas resistentes
El doctor Gero Vaagt, aseveró que “ha sido una gran experiencia el poder intercambiar conocimientos teóricos y prácticos sobre seguridad alimentaria”.

Resaltó las experiencias alcanzadas con programas que apoya la FAO en varios municipios del norte que están dirigidos a producir semillas de granos básicos  resistentes a las sequías y plagas.

También destacó que así como La Segovia, tiene potencial productivo también enfrentan dificultades por su vulnerabilidad a fenómenos como las sequías, y en el verano el peligro de los incendios forestales. En la época lluviosa la situación de peligro lo constituyen las inundaciones, deslizamientos de tierra, y otros riesgos debido a la tala indiscriminada de los bosques.

El  doctor Vaagt, destacó que FAO impulsa en la región norte tres proyectos productivos para fortalecer los niveles de seguridad alimentaria.

Detalle de los proyectos
Uno de esos proyectos consiste en la producción de semilla de frijoles, maíz y sorgo que permitan elevar los niveles de rendimiento por cada manzana de terreno cultivada con cualquiera de esos rubros.

Un segundo proyecto es el de producción de papas para semilla y consumo. Se trata, explicó el funcionario, de elevar los niveles de producción del tubérculo destinado al consumo de la población pero también a generar semilla para que el país no dependa de compras en el exterior.

De ahí la existencia de un laboratorio de mejoramiento de células de papas. El alto funcionario de la ONU, visitó esas instalaciones, para comprobar la generación de nuevos tejidos de semilla mejorada y certificada a la vez.

El tercer proyecto se ubica en las localidades de San Juan de Limay, Cusmapa y San Francisco Norte, donde el organismo acompaña a las autoridades locales, para poder enfrentar los efectos del cambio climático y captación de agua y nivelar los campos para evitar la erosión de suelos.

Hace seis años San Juan de Limay solo producía ocho rubros. Ahora hay no menos de 30 cultivos diferentes.