•  |
  •  |

Centenares de niños han pasado su primaria en la Escuela “José Carlos Tercero” de esta ciudad, expuestos a contraer enfermedades respiratorias y pulmonares por la inhalación del polvillo de asbesto que se desprende del vetusto techo de sus 21 aulas.

Y en los últimos años se les ha sumado la amenaza de un posible derrumbe de paredes, las que están podridas. El techo de una las aulas ya sucumbió al peso de 43 años de existencia del importante centro de estudios que acoge a la niñez de los barrios del sur de la ciudad como: “Roberto Gómez”, Hermanos Zamora, “Noel Wheelock”, Cristo El Rosario, 26 de Septiembre y parte del “Monseñor Madrigal”.

La profesora Domitila Gutiérrez Ortez, Directora de la escuela, dijo que la matrícula ha bajado. “Antes era de más de 800 alumnos, pues parece que una parte de los padres de familia ha optado por llevarlos a otros centros ante el temor a tenerlos aquí”, expresó.

Las condiciones precarias en que se encuentra la infraestructura desmotiva a los docentes y alumnos: aulas sin puertas, sin persianas, cielo raso roto por doquier, y el asbesto que se desprende del techo.

“Eso provoca problemas respiratorios, y es evidente cuando sopla el viento, porque se observa el polvillo que emana el techo”, indicó la profesora. Añadió que el Ministerio de Salud, Minsa, aún no ha realizado una evaluación sobre los efectos que pudiera estar ocasionando en la salud de los menores.