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El lavado de manos fue practicado el lunes último por unos 200 alumnos del Colegio “Monseñor Nicolás Antonio Madrigal y García” de este municipio, como celebración del día internacional para promover la práctica permanente de este hábito de higiene personal y lo multipliquen entre sus familias para evitar el contagio de gérmenes causantes de diferentes enfermedades.

La actividad fue organizada por Unicef, ACRA (ONG) italiano y con la alianza del Ministerio de Salud, Minsa, Ministerio de Educación, Mined, y las alcaldías. Niños y jóvenes de ambos fueron instruidos sobre el proceso que implica el aseo de las manos con agua y jabón, que no evita hasta el contagio de la gripe ‘A’. Participaron Bertha Gutiérrez, delegada municipal del Mined; doctora Delia González, del Minsa y el alcalde de Ciudad Antigua, Arturo Mairena.

La profesora Gloria Eneyda González, tutora del Noveno Grado reconoció la importancia de la promoción de hábitos y agregó que los niños, antes de comer su merienda escolar, se lavan las manos en el grifo del colegio. “El lavado de manos ayuda a que la persona, al llevarse las manos sucias a la boca, no ingiera microorganismos que les puede causar un cuadro diarreico, y hasta severo que lo puede llevar a una deshidratación y a la muerte”, explicó Wilmer López, técnico promotor del Proyecto “Agua, Saneamiento e Higiene en Ciudad Antigua y Mozonte”.

Con inodoros dentro de la casa
La actividad participó el cantante y compositor nicaragüense, Mario Montenegro, quien con su guitarra contagió a los menores con algunas de sus creaciones que terminaron coreadas por los estudiantes.

López detalló que lo fuerte que contempla el proyecto está el mejoramiento de los sistemas de agua potable y de saneamiento ambiental en 10 comunidades, 6 de Ciudad Antigua y 4 de Mozonte que totalizan unos 3 mil habitantes.

El plazo de ejecución es de 18 meses a finalizarse en diciembre de 2012 a un costo superior a los 8 millones de córdobas.

Las poblaciones beneficiarias disponen como contraparte en los costos, su fuerza de trabajo en el zanjeo para el tendido de tuberías o construyendo casetas para los inodoros.

El saneamiento consiste en la habilitación de sistemas sanitarios dignos con sumideros y tazas de porcelana que estarán en el interior de la vivienda, lo cual facilitará el desplazamiento de personas con discapacidades diferentes y enfermas y personas de avanzada edad. “De esta manera las familias abandonan el uso de las tradicionales letrinas que son putrefactas, antihigiénicas y se inundan con las lluvias”.

El proyecto contempla la construcción de 150 unidades como muestra para que el resto de la población la adopte en su uso cotidiano. Los inodoros se descargan manualmente con sólo dos litros de agua.

Y deja gente capacitada
Un agregado del proyecto es la capacidad creada en las comunidades, pues, muchas personas al participar en la construcción, aprenden a ser albañiles para que trabajen en sus lugares y serán útiles para la sostenibilidad de la infraestructura instalada. López dijo que para dirigir las obras cuentan con un ingeniero y un maestro de obras. En la promoción de la higiene personal, los organismos aliados en el desarrollo de este proyecto, trabajan con 10 escuelas, de igual número de comarcas. Destacó la voluntad y el trabajo desarrollado por el Minsa, Mined y las alcaldías de ambos municipios, “porque este tipo de obras, entendidas como el de necesidades básicas insatisfechas como son tener agua y saneamiento digno”, finalizó el funcionario.