•  |
  •  |

Renovar el bosque seco en la zona costera del Pacífico de Nicaragua es la intención de un proyecto que lleva adelante el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena, y que ya dio sus primeros pasos en el Occidente del país.

El objetivo es recuperar el manglar y crear pequeños proyectos de inversión en las comunidades aledañas al litoral del Pacífico.

El proyecto del Marena estaría inmerso dentro de otro plan mayúsculo, que involucra a El Salvador y a Honduras, naciones vecinas con serios problemas ambientales en sus costas.

Lo anterior fue expresado por Roberto Araquistain, Viceministro del Ambiente y los Recursos Naturales, al participar en el cierre de la jornada de reforestación de mangle, en las 16 granjas camaroneras de la empresa Camanica.

Esta Zona Franca ejecuta un nuevo programa de plantación, consistente en la siembra de 16 hectáreas de mangle, es decir, 160 mil propagulos, en un período de cinco años,  partir de 2011.

El representante del Marena declaró que Nicaragua adquirirá un préstamo de 20 millones de dólares, con el que pretenden recuperar dos millones de hectáreas de mangle, actividad que permitiría la recuperación del ecosistema desde Cosigüina hasta Rivas.

En  2010, se sembraron 30 mil plantas de mangle, en la zona camaronera, convirtiéndose en la principal actividad ambiental en Chinandega. Además de mejorar el hábitat de miles de especies marinas, la reforestación del manglar permite oxigenar las pilas donde se siembra camarón, y, con ello, se obtiene un ahorro en los costos de producción.

“No solo lo estamos haciendo en aquellas granjas orientadas por el Marena, sino en todas las granjas de la empresa Camanica-Zona Franca”, confirmó Carlos Pereira Galeano, Director de Ambiente de esa empresa.

José Moreno, uno de los participantes del día de siembra, dijo que “todas las empresas deberían unirse para compensar, en parte, a la naturaleza”.

Observó que en muchos sitios costeros utilizan el mangle para la construcción de ranchos de habitación, para ambientar sitios turísticos o para vender leña, por lo que considera que es necesaria la unión de las comunidades con empresas como Camanica, para marcar una buena relación vecinal y colaborar con la naturaleza.  

Otro grano de arena
Al sembrar mangle rojo en la costa del Pacífico, no solo las empresas son beneficiarias, sino la cuenca del Golfo de Fonseca, compartida con Honduras y El Salvador, expresó el capitán de Navío, Salvador Santos Montoya, jefe del Distrito Naval del Pacífico, quien añadió que una de las misiones del Ejército de Nicaragua a través de la Fuerza Naval es el resguardo de la soberanía, la protección de los recursos pesqueros y llevar adelante un plan de vigilancia de la cosecha camaronera, que deja al país al menos 50 millones de dólares, y de la que se sostienen miles de familias en el Occidente.