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Las monedas de C$10 se enrumban hacia la extinción. Las pocas que circulan  ya no son aceptadas en muchos establecimientos comerciales, pese a que oficialmente el Banco Central, no ha dado “de baja” a esta moneda que entró al mercado el 16 de junio de 2008.

En Rivas, al  igual que en otros departamentos del país, la moneda de C$10 es un raro ejemplar, y solo en los bancos, gasolineras y pocos comercios la agarran sin desconfianza. De hecho, las pocas que andan circulando ya perdieron el brillo y el color dorado en donde relucía la efigie del héroe nacional Andrés Castro. Ahora lucen negras, opacas y con sarro.

El cambista Orlando Villagra, cuenta que tenía más de un año de no ver una moneda de C$10, pese a que se gana el pan de cada día en el mercado de Rivas. Comentó que en este centro comercial ya casi  nadie las agarra, y en su gremio las pocas que les llegan, las  aceptan porque las reciben en los
bancos.

“Pero si nosotros se las damos como vuelto a la gente no las quieren recibir ya que alegan que no las están agarrando”, señaló Villagra.
Esta versión fue reforzada por la comerciante María Elena Alvarado, propietaria de una distribuidora localizada en el sector oeste del mercado rivense. Los clientes de su negocio tampoco le reciben como vuelto esa moneda.

En tanto, el supervisor de la gasolinera Texaco-Rivas, Wilber Avellán, señaló  que  en dicha estación continúan recibiendo la moneda, pero como máximo les llegan cinco en una semana.  

Uno de los pocos establecimientos de Rivas, dónde aún reciben sin problemas las monedas es en el bar del señor Walter Vega, quien las usa para pagar facturas; como sabe que la población las rechaza, entonces las utiliza para hacer transacciones en otras entidades.