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Unas cien mujeres indígenas mayangnas del territorio Mayagna Sauni As, en la comunidad Sakalwas, jurisdicción del municipio de Bonanza, en la Región  Autónoma Atlántico Norte, se han organizado con la aspiración de transformar sus agrupaciones en sociedades comunitarias, desde donde esperan trabajar en el recate de su cultura ancestral y en el acceso a créditos, según informó Ruth Taylor, lideresa indígena.
Según Taylor, el financiamiento les permitiría impulsar proyectos que sirvan para el desarrollo de sus comunidades.
La organización de las indígenas fue posible gracias al acompañamiento del Programa Conjunto de Revitalización Cultural y Desarrollo Productivo del Sistema de Naciones Unidas en  Nicaragua, quienes lograron conformar tres sociedades bajo los nombres Reamat, Iyamsak y Yakalsak.

Gobiernos territoriales piden acompañamiento
Carol Forbes, técnica de la Secretaría de Cultura del gobierno regional de la RAAN, explicó que a solicitud de las mismas mujeres y de los gobiernos territoriales, han comenzado a trabajar con las indígenas.
Flores aseveró que en este momento hay ocho empresas comunitarias y tres cooperativas. “El proceso con las mujeres no ha llegado solo hasta la parte legal, si no que se ha capacitado también a las mujeres que trabajan con el tuno y las que trabajan con la semilla de ujum, en busca de mejorar la calidad de su producto, y en temas de contabilidad”, manifestó la funcionaria.

Antecedentes
Las organizaciones de mujeres de los territorios indígenas han trabajado por generaciones en la extracción de la corteza del árbol de tuno, el cual abunda en las montañas boscosas de Bosawás, y lo utilizan para elaborar sandalias, adornos, bolsos, entre otros.

Igualmente se ha trabajado en la revitalización del arte culinario indígena mayangna y en la fabricación de productos artesanales propios de las culturas indígenas.

Con la creación de estas tres sociedades indígenas legalmente constituidas mediante los Fondos de Desarrollo de los Objetivos del Milenio, las mujeres visualizan continuar trabajando en un cambio de rol: de amas de casa a convertirse en pequeñas empresarias. Esperan la integración de más féminas a medida que avance el proceso.