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A 20 años de la muerte del padre Miguel Gonfia Lazari, el “hogar de nuestros hermanos mayores” de Chontales, que lleva su mismo nombre y que se construyó gracias a sus sueños, brinda atención a 40 adultos mayores, a quienes brindan comida, albergue y cariño.

Dijana Blandino, Presidenta y Directora de la Junta Directiva del asilo, confirmó que a la fecha atienden a 40 ancianos, de los cuales alrededor de la mitad se encuentran abandonados por sus familiares, quienes no llegan a visitarlos.

Blandino aseguró que el asilo está completo con ese nivel de ocupación, ya que solo cuentan con 10 dormitorios, y en cada uno de ellos alcanzan cuatro personas. Por esa razón, no pueden albergar a más ancianos, pese a la “lluvia” de solicitudes de familiares que no tienen cómo cuidarlos.

“Hay 100 solicitudes de familiares que no pueden cuidar a sus viejitos, pero yo no puedo acoger más, porque no hay capacidad en los dormitorios. Además, no puedo sobregirarme con el presupuesto que tengo para la manutención del asilo”, reiteró Blandino, quien dijo que el gobierno, a través del Ministerio de la Familia, Mifamilia, les ayuda con granos básicos: arroz, frijol, aceite, jabón, espagueti, leche etc. Y este año le subió el donativo de C$7,000 a C$20,000.

“Con los C$20,000, una quincena la ocupamos para pagarles el salario a los 10 trabajadores y el resto para complementar su alimentación”, sostuvo la directora del asilo de ancianos. En el centro asistencial, a todos les brindan su alimentación, medicinas, ropa limpia, etc.

Asimismo, resaltó la ayuda que reciben del centro de salud de Juigalpa con medicamentos, y de la Alcaldía de Juigalpa, que también brinda una ayuda mensual de C$2,400 para los longevos.

Blandino manifestó que tienen contemplado solicitar ayuda al gobierno para la reparación de la electricidad, los seis servicios higiénicos y la remodelación del piso del pabellón, cuyo material es de cemento y se está “rajando”.

Actualmente el personal y algunos viejitos del asilo fueron capacitados por Mifamilia, en diferentes tipos de manualidades, para que los primeros sirvan de multiplicadores, y, los segundos, tengan sus mentes ocupadas.