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Con un fuerte dolor de cabeza se manifestó el mal que hace casi un año cambió drásticamente la vida de Maryuri Lisbeth Pérez Rojas, de 9 años, quien para entonces cursaba su tercer grado en la escuela “Mario Arana Román” en su natal Jinotepe.

“Cada día el dolor era más profundo, hasta el punto que dejé de ir al colegio y comenzaron una y otra operación”, narró la niña.

En el Hospital “Antonio Lenín Fonseca” le diagnosticaron hidrocefalia, y semanas después fue sometida de emergencia a las dos primeras cirugías.

Sus padres Manuela Rojas y Andrés Pérez, prestaron una fuerte cantidad de dinero que aún deben, para salvar a la menor de sus once hijos.

Pero el calvario de Maryuri y su familia apenas comenzaba pues tras colocarle quirúrgicamente un par válvulas tuvieron que viajar al Hospital Pediátrico de México donde la niña entró al quirófano en cinco ocasiones y pasó un mes en estado de coma.

Su familia aferrada a la fe en Dios logró cubrir los gastos médicos, el tratamiento y los pasajes con el apoyo de los jinotepinos que se sensibilizaron con su sufrimiento.

“Mi yerno dormía junto con su hija mayor en el suelo, y a veces no tenían ni para comer; después de las cirugías habitaron en un albergue y gracias a la ayuda del pueblo lograron venir a su tierra”, narró doña Socorro Rojas, abuela de la menor, un tanto resentida por la falta de apoyo del alcalde de Jinotepe, Oscar Tardencilla.

“Nos prometió que nos iba a dar paquetes alimenticios para la familia, ya que es numerosa y nunca cumplió”.

Según el padre de la pequeña, en México se le practicaron diferentes procedimientos no obstante la vida de Maryuri aún está en riesgo y ellos carecen de recursos.

“Mi hija necesita un ambiente saludable, una excelente alimentación, aún está débil, da pasitos con ayuda de sus hermanos, a ella le realizarán en el Hospital Manuel de Jesús Rivera, “La Mascota”, estudios de resonancia magnética, radioterapia, y quimioterapia. Su estado es delicado, manifestó el padre.

“Quiero vivir, no me quiero morir… Quiero llegar a ser médica para sanar a los niños de mi país y a toda mi familia cuando estén enfermos, quiero continuar estudiando mi cuarto grado en la escuela “Mario Arana Román”, donde era la mejor alumna”, expresó la niña que hasta hace poco se cansaba con tan solo hablar.

Los familiares de la niña con el apoyo de medios locales iniciaron la campaña “Un dólar por Maryuri”, y a todos los que tengan voluntad de aportar pueden hacerlo a la cuenta en Bancentro número 40052428. También pueden llamar a los teléfonos: 25321259 y 84345177.

El pasado martes de 17 de julio, esta princesita cumplió sus nueve años de edad, acontecimiento que fue celebrado con una misa de acción de gracias en la iglesia San Antonio.