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Un intenso trajinar mantienen 109 socios de la Cooperativa de Producción Minera El Quemado R.L., ubicada en la comarca El Pajuil, aportando a la economía local y nacional, aunque otro grupo que se considera excluido reclama estar ahí.

Manuel Maradiaga Cano, presidente de dicha cooperativa, respondió a los señalamientos de usurpación que hiciera en su contra día atrás Emigdio Moreno Sequeira, quien también se considera en el mismo cargo.

“Los que actualmente nos cuestionan se fueron hace 20 años y no tienen derecho a estar aquí”, indicó el dirigente.

Amparados en título de reforma agraria

Moreno expresó recientemente a El Nuevo Diario, que el Instituto Nicaragüense de Fomento Cooperativo, Infocoop, ha hecho todo el enredo otorgándoles personería jurídica a las personas encabezadas por Manuel Maradiaga Cano, quien dijo que la propiedad de 168 manzanas fue entregada por el entonces ministro de Reforma Agraria, Jaime Wheelock Román, a los 217 socios originales, pero según él, en 1995 fue hipotecada por el extinto Banco del Café, por gestiones de Verónica Gómez, esposa del antiguo propietario Miguel Guerrero.

“Nos respalda un título de 150 manzanas y las restantes 18 manzanas las pagamos”, aseguró.

Manifestó que Moreno Sequeira solo tiene 10 exsocios, y los más de 200 que aglutina nunca han pertenecido a la cooperativa, “se fueron por su propia voluntad; cuando el (huracán) Mitch, se aterraron los pozos y hemos sufrido mucho”, señaló.

También negó que se mantengan armados, pues cuentan solo con una escopeta y con un rifle 22 para garantizar la seguridad del lugar.

Dijo que han reforestado tres manzanas y siembran granos básicos, porque “no son muchas las ganancias de la mina”, aunque les alcanza para la alimentación.

Exsocios no quisieron regresar

Juan Sánchez, asesor legal de la cooperativa, agregó que se constituyeron con 217 socios con personería jurídica, y 123 socios se marcharon porque no soportaron la persecución del expropietario del lugar, Miguel Guerrero, y la persecución policial.

Añadió que los socios que se quedaron están pagando la finca, y que en varias ocasiones a través de la radio llamaron a los exsocios para que regresaran, pero no quisieron.