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Los pacientes con insuficiencia renal crónica atendidos en el Hospital San Juan de Dios, hasta ayer debían pasar una o dos noches en casas de sus amigos o de alguna persona altruista, cuando viajaban de sus comunidades a realizarse las hemodiálisis.

Pero gracias a un esfuerzo de la dirección del hospital, la Asociación Pro Ayuda a Enfermos con Insuficiencia Renal Crónica y la Fundación Superemos, se instaló un confortable albergue contiguo al centro asistencial.

En el centro de hemodiálisis del hospital esteliano atienden entre 30 y 40 pacientes. “Actualmente solo se cuenta con seis sillas y equipos especializados para oxigenar o limpiar la sangre de los pacientes con problemas en los riñones”, dijo el doctor Nelson Moncada, Director del San Juan de Dios, que es uno de los tres centros que a nivel nacional cuentan con este tipo de servicios para los pacientes con ese padecimiento.

Destacó que los servicios que más cuestan al Estado nacional son estos, “y desgraciadamente muchas personas mueren por falta de recursos o por falta de beligerancia de parte de sus parientes”.

Detalló que ya el gobierno a través del Minsa destinó recursos para equipar el albergue, que cuenta con servicios sanitarios, camas, baños, abanicos, y utensilios de cocina, entre otros objetos, para que durante su estadía, los pacientes tengan las condiciones básicas.

Según el coordinador de la Asociación Pro Ayuda a Enfermos con Insuficiencia Renal Crónica, José Ramón Mendoza, la meta es que con la ayuda de ONG como la Fundación Superemos, se incremente la cobertura de los servicios.

Mendoza informó que ya planteó la iniciativa a las distintas autoridades, partiendo de que antes algunos pacientes se quedaban durmiendo en los asientos que están cerca de la entrada principal del centro asistencial.

Francisco Chavarría, quien viaja desde el sector de Yasica Sur, en las profundidades montañosas del departamento de Matagalpa, señaló que en más de una ocasión se vio obligado a dormir en la calle.

Ahora, gracias al apoyo del doctor Peter Loewinthan cooperante estadounidense radicado en Estelí, y secretario de la Fundación Superemos, esa situación no se dará más.