•  |
  •  |
  • END

El procurador regional del sur, Wilbert Ibarra Blanco, reveló a EL NUEVO DIARIO, que a partir de este mes ya no se les otorgará más huevos de tortuga al Ejército y a la Policía, tal y como históricamente se hacía con cada una de las incautaciones, y a la vez señaló que los beneficiados de las futuros decomisos de huevos será un grupo reducido.

De acuerdo al procurador, a la población en general se le tiene que hacer conciencia para hacer un uso adecuado de un recurso que está en veda indefinida, como es el caso de la extracción de huevos de tortuga paslama, cuya especie está en la lista del primer grupo de animales en vía de extinción, por la Cites.

Incineran producto
En este sentido agregó que hasta existe una campaña nacional que promueve el no consumo de este producto, y para sensibilizar a la gente que no se debe comer huevos de tortuga, el procurador decidió incinerar 778 docenas de huevos que se incautaron el pasado 26 de agosto, y tres días después, 458 docenas y media. Parte de esas dos incautaciones no fue destruida y se distribuyó entre el Ejército, la Policía y otras entidades.

No obstante, el procurador aseguró que ya no se seguirá otorgando huevos al Ejército y a la Policía, ya que ambas instituciones están involucradas en la protección de este recurso y por ende considera que también deben promover el no consumo.

Quemarlos aunque haya hambre
Añadió que recientemente el procurador nacional, Hernán Estrada, escuchó a un grupo de rivenses y habitantes de Buenos Aires que se mostraron inconformes con la incineración de los huevos, y según sus palabras el procurador Estrada explicó a este grupo de personas que la ley permite incinerar o destruir los huevos y que este gobierno hace cumplir las leyes, pese a que reconoció que existe pobreza.

El procurador Ibarra reforzó la decisión de destruir o quemar los huevos citando el decreto 01-2007, que establece en su artículo 88 numeral dos, que el destino aplicado a productos y sub productos decomisados de flora y fauna y recursos naturales es la destrucción e incineración. A este argumento legal sumó la ley 217, Ley General del Medio Ambiente.

Finalmente, el procurador detalló que se está buscando un mecanismo adecuado que permita decidir cuándo un huevo puede ser aprovechado y cuándo se tiene que destruir, tras asegurar que parte de quienes pueden ser beneficiados son el Hospital de Rivas y el mismo asilo de ancianos.