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El robo y destace ilícito de ganado preocupa sobremanera a ganaderos del departamento de Río San Juan, quienes se quejan por los altos índices de este delito, que no logra ser frenado por las autoridades, ya que carecen de recursos para atender casos en las zonas más lejanas de este territorio.

En este lugar, según los denunciantes, los abigeos utilizan el Lago de Nicaragua para sacar los animales robados y ponerlos en puntos fronterizos con Costa Rica.

Según la versión de los afectados, la zona experimenta una creciente ocurrencia de ese delito, piensan que como consecuencia de una escasa respuesta de las autoridades competentes.

Las estadísticas policiales confirman la denuncia de los ganaderos: en Río San Juan el abigeato supera los índices de las tres modalidades de robo juntas. Mientras entre robos con intimidación, robo con violencia y robo con intimidación la Policía contabiliza 52 denuncias, el abigeato supera por más del doble esa cantidad.

Según datos de la Policía, en Río San Juan se acumulan, solo en este año, 129 denuncias de abigeato, sin incluir 32 casos recepcionados en la Policía del municipio El Almendro, que aunque pertenece a este departamento, es atendido jurisdiccionalmente por Zelaya Central, según el suboficial Óscar Rivas.

Las zonas donde más se reporta este problema son el sector de Los Chiles, Cruz Verde, San Miguelito, Morrito, El Castillo y San Carlos.

De acuerdo con el jefe de Auxilio Judicial de la Policía departamental en Río San Juan, subcomisionado Rodolfo Vásquez, en cada caso de abigeato se llevan entre dos y hasta ocho semovientes.

El jefe policial reconoció que la mayoría de las denuncias permanecen con autor desconocido y aunque no precisó la cantidad de casos esclarecidos, indicó que la cifra es baja.

Lejanía afecta atención al delito

Explicó que entre los obstáculos a los que se enfrentan para frenar este delito, están las largas distancias que deben recorrer tanto las víctimas que acuden a presentar sus denuncias, como los oficiales asignados a dar cobertura al ilícito; incluso señaló que en ocasiones hasta requieren de medios de transporte acuático.

También limita poner a tiempo las denuncias, cuando los ganaderos no se enteran inmediatamente del robo debido a la cantidad de animales que poseen y porque el ganado anda de potrero en potrero.

El productor Julio Antonio Tablada figura entre los más afectados por el robo de sus animales. De su propiedad en la comarca Caracito, del municipio El Almendro, estima que en los últimos años le han sustraído más de 40 reses y que no ha visto brillar la justicia.

Denuncias no prosperan

De acuerdo con el fiscal departamental de Río San Juan, Maylor García, en el transcurso de 2012 han recibido de la Policía, 402 causas, de las cuales solo 54 tienen que ver con delitos de abigeato.

Detalló que “de estos casos se le dio trámite a 24, pero en 18 llegaron a mediación, cuatro están siendo procesados, uno se archivó por falta demerito y el otro fue desestimado”, señaló.

Sacan reses cruzando el lago

De acuerdo con Mario Tercero Hernández, coordinador del Comité de Prevención Social Contra el Delito, del municipio El Almendro, les está afectando la falta de coordinación entre Policía, Fiscalía e instancias judiciales correspondientes, “ya que los sujetos que se ha logrado capturar, de inmediato salen libres al ser remitidos a la Fiscalía o a los Juzgados”, sostuvo.

A la vez detalló que muchos, desilusionados de la justicia o por temor a pasadas de cuenta, optan por no denunciar la pérdida de sus reses.

Tercero indicó que el abigeato es motivado tanto para el destace clandestino como para el traslado de los semovientes a Costa Rica, usando puntos ciegos. Es usual que los animales robados sean transportados a través del Lago de Nicaragua en barcazas planas que se prestan al ilícito, hasta dejarlos en puntos cercanos al vecino país del sur.

El ganadero Agustín Sequeira aseguró que son dos barcazas planas las que utilizan para cometer este ilícito, usando embarcaderos clandestinos que están entre las costas de los municipios Morrito y San Miguelito.

“Una de las rutas que usan para llevarse el ganado es por el sector de Papaturro, para luego ingresarlo (el ganado) a Costa Rica por el Cantón de Upala”, detalló.