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ÚLTIMA PARTE

La producción artesanal e industrial de ladrillos y tejas, elaboradas a base de barro en el municipio La Paz Centro, en el departamento de León, tiene como reto implementar procesos eficientes de fabricación, que permitan reducir la presión ambiental que esa actividad ejerce sobre el suelo y el bosque.

Si bien reconocen el peso económico que tienen las ladrillerías en la economía local, las autoridades de la Alcaldía y del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, también manifiestan preocupación porque la mayoría de las 45 empresas que operan actualmente, siguen implementando viejas formas de trabajo que demandan un alto consumo de leña y provocan una afectación importante del suelo.

Los recursos naturales (leña y tierra) han sido explotados indiscriminadamente en los últimos años, lo que está obligando a las ladrillerías a abastecerse de leña en otras localidades, así como de tierra o barro arcilloso, principal materia prima utilizada por generaciones.
Gregorio Otoniel Coronado, de 61 años, gerente de la Ladrillería San Pablo, con más de 30 años de experiencia en el ramo, produce semanalmente 121,000 unidades de ladrillos y tejas, además vende un promedio de C$300,000.

Según Coronado, “en una quema, que realizamos en el horno, se consume una camionada y media de leña, y se utilizan 10 camionadas de 6 metros de tierra”, la inversión, dijo que ronda los 20 mil córdobas.

Al respecto, Yenirée Álvarez, delegada del Marena en León, destacó que los grandes volúmenes de leña que tradicionalmente se consumen en los hornos de las ladrillerías, son extraídos sin control de distintos lugares, entre ellos las áreas protegidas y zonas de amortiguamiento en la cordillera volcánica Los Maribios.

También reconoció que el suelo es igualmente explotado, pues se extrae material de propiedades en su mayoría privadas, que cuentan con tierras franco arenosas, arcilla y barro, en el Pacífico del país.  De acuerdo con la funcionaria, aunque las ladrillerías artesanales se concentran en La Paz Centro (45 empresas), también se identifican algunas en sitios como Larreynaga, Malpaisillo y Nagarote, que en total podrían ser más de 60.

Proponen ordenanza municipal

Para detener el impacto ambiental se trabaja en una ordenanza municipal que regulará la extracción de leña en La Paz Centro. “Los extractores de leña tendrán que contar con permisos o credenciales y únicamente podrán talar árboles de especies energéticas, y de esa manera podremos evitar la degradación de nuestros bosques y controlar la deforestación indiscriminada en las zonas montañosas y boscosas de La Paz Centro, Malpaisillo y León”, dijo Álvarez. La delegada del Marena confirmó que la mayoría de familias extractoras de leña en el departamento, habitan en las áreas de amortiguamiento de la cordillera volcánica Los Maribios.

“Son familias pobres, que viven en extrema pobreza y su única forma de subsistencia es la extracción de leña, estamos concienciando a estas personas para que colaboren con la protección de nuestros bosques, y sean partícipes de los programas de reforestación en sus comunidades”, dijo.

Asimismo, resaltó con preocupación que de las 45 microempresas de fabricación artesanal de ladrillos y tejas, únicamente 5 o 7 han implementado técnicas modernas en la elaboración de los materiales.
Contaminación ambiental

El proceso tradicional que aplican las ladrillerías de La Paz Centro para elaborar materiales de construcción a base de barro, además de degradar suelo y bosque, aporta contaminantes al ambiente como consecuencia de la quema de leña.

La fuerte emisión de humo de los hornos artesanales e industriales de la localidad, perjudica el medio ambiente y a la población vecina a las fábricas.
A través de un sinnúmero de capacitaciones sobre el uso racional y adecuado de nuestros recursos naturales, la Alcaldía y el Marena han recomendado a los tejeros modernizar sus instalaciones, construir hornos industriales que permitan disminuir el uso y quema de la leña y reducir la emisión de humo.

“Al contar con hornos mejorados se va a garantizar un mejor uso calorífico y, por consiguiente, se va a disminuir el consumo de leña y las emisiones de gases tendrán menos afectaciones en la salud de la población”, detalló la funcionaria del Marena, quien comentó que se realizan esfuerzos con los productores de la zona y el Instituto Nacional Forestal, Inafor, para ejecutar proyectos de reforestación de plantas energéticas.